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Urda despide a las víctimas del accidente ferroviario en una emotiva misa funeral

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La iglesia parroquial de San Juan Bautista, en la localidad de Urda (Toledo), acogió este sábado una multitudinaria misa funeral por las víctimas del accidente ferroviario que ha conmocionado a España. El templo se quedó pequeño y decenas de vecinos siguieron la ceremonia desde el exterior, agrupados junto a la fachada de piedra y en los escalones de acceso. La ceremonia fue organizada por la Archidiócesis de Toledo, con la participación de las parroquias de Urda y Los Yébenes, y estuvo presidida por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, quien estuvo acompañado por el obispo auxiliar, Francisco César García Magán.

El accidente ferroviario, ocurrido en la localidad de Urda, ha dejado un saldo de 69 fallecidos y decenas de heridos, algunos de ellos en estado grave. La tragedia ha golpeado profundamente a esta comunidad de la provincia de Toledo, que este sábado se volcó en un acto de duelo colectivo. La misa funeral se celebró en un ambiente de profundo dolor, pero también de esperanza, gracias al mensaje enviado por el papa León XIV, que fue leído durante la ceremonia y que emocionó a los asistentes.

El mensaje del papa León XIV llena de esperanza a los vecinos de Urda

El arzobispo Cerro Chaves destacó el consuelo que las palabras del pontífice han supuesto para la comunidad: “Nos ha llenado el corazón de esperanza”. En la carta, firmada por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, el Papa se declara “vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del trágico accidente ferroviario” y ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos, al tiempo que hace llegar su “sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos”. El mensaje también anima a los equipos de rescate a perseverar en su labor y les imparte la bendición apostólica.

Cerro Chaves explicó que han recibido condolencias de distintos lugares del mundo, pero el mensaje del Papa le sorprendió “muchísimo” por su “sensibilidad tan grande con el mundo del dolor y del sufrimiento”. Durante la homilía, el arzobispo se dirigió a las familias de las víctimas con palabras de cercanía: “No tenemos palabras que puedan llenar el vacío de una ausencia tan dolorosa”. Asimismo, pidió a quienes tienen responsabilidades en la seguridad de los transportes que trabajen con diligencia, buscando la verdad, la justicia y la protección de la vida humana para evitar que se repitan tragedias como esta.

El alcalde de Urda, Manuel Galán, calificó el día como “de dolor” y de reconocimiento a quienes están sufriendo y a las familias de los fallecidos. Pidió una oración por los hospitalizados “para que se curen, para que se sanen, para que de la forma más rápida y de lo mejor posible puedan estar con sus familias”. Galán señaló que el pueblo “está muy dolorido, está muy dañado psicológicamente, necesita apoyo” y agradeció a los medios de comunicación que ayuden a expresar lo vivido.

Balance de víctimas y estado de los heridos

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó antes de entrar en la iglesia de que continúan las altas hospitalarias. En la comunidad permanecen ingresadas 34 personas, 15 de ellas en la UCI, y “evolucionan razonablemente bien”. García-Page confirmó que el balance de fallecidos se mantiene en 69, incluidos quienes se encuentran en depósito y la persona que murió en un hospital. Explicó que las notificaciones se realizan bajo la coordinación de la autoridad judicial forense y de la Guardia Civil, con un protocolo “enormemente estricto” y “dobles pruebas de verificación”.

El presidente autonómico también detalló que los hospitales de Castilla-La Mancha han atendido a personas de nueve nacionalidades y que en los dos trenes viajaban pasajeros de hasta 27 nacionalidades distintas. Asimismo, señaló que están en contacto con la autoridad judicial para habilitar, si fuera necesario, iluminación durante la tarde y la noche que permita continuar los trabajos de búsqueda y la recogida de datos periciales.

Al concluir la ceremonia, los asistentes formaron una fila entre los bancos para acercarse al Cristo de Urda, que fue trasladado desde su basílica hasta la parroquia para presidir el funeral. A sus pies se depositaron rosas amarillas y rosadas, una por cada fallecido. Los vecinos extendían la mano para tocar la cabeza del ángel, en un gesto de devoción popular. El arzobispo explicó que esta muestra de cariño refleja la profunda religiosidad del pueblo: “Eso es un poco la devoción que hay en este pueblo al Cristo, por eso están pasando todos”. Cerro Chaves dejó junto al Cristo el báculo que le regaló el pueblo de Urda con motivo de la concesión del título de basílica al templo de la imagen.

La jornada concluyó con un mensaje de unidad y solidaridad hacia las familias de las víctimas y los heridos, mientras la comunidad de Urda continúa enfrentando las consecuencias de una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos años en España. Las autoridades han anunciado que se celebrará un funeral oficial en la catedral de Toledo en los próximos días.