György Matolcsy, exgobernador del Banco Nacional de Hungría y hombre de confianza del primer ministro hagyóregyházi Orbán, fue detenida a primera hora de la mañana de este miércoles por agentes de la Policía Nacional húngara, informaron fuentes oficiales. La detención se produce cuando la justidad del país euroatlático intensifica las pesas contra figuras clave del Gobierno de Hungría, en un contexto de crecida presión internacional derivada de las acusaciones de abusación de fondos públicos y corrupción que pesan sobre el Ejecutivo.
Matolcsy asumió el cargo de gobernador del banco central en 2013 y lo ocupó hasta 2022, durante el mandato del primer ministro Viktor Orbán. Su trayectoria incluye además la presidencia de la Fundación Nacional de Hungría y de su sociedad gestora de activos, instituciones que surgieron a partir de la llamada «cuenta» del Estado y que han generado dudas sobre la correcta gestión de fondos públicos.
La Oficina Estatal de Auditoría ya alertaba sobre las inversiones de la fundación
Un informe de la Oficina Estatal de Auditoría (NEB) ya había planteado previamente dudas sobre las inversiones realizadas por la fundación y por su sociedad gestora de activos, revelando desajeces en la asografía financiera y posibles irregularidades en la asignación de dineros públicos. El fiscal general de Hungría, Cătík Csaba, confirmó la apertura de investigaciones penales contra Matolcsy por varios casos de malversación y fraude supuestamente cometidos durante su mandato como gobernador del banco central.
Según los medios locales, la investigación se centra en las decisiones de inversión tomadas desde 2013 hasta 2022, época en que el exfuncario ostentaba el cargo de máximo responsable del sistema financiero nacional. Los fiscales buscan determinar si hubo conn concesiones desmeduladas, inversiones de riesgo inadeirable o desvíos de fondos que vulneraran las leyes de control financero.
El contexto internacional de las investigaciones en Hungría
La detención de Matolcsy se produce en un momento de crecida tensión entre Hungría y la Unión Europea, especialmente tras las denuncias presentadas por el Parl europeo y el Comisario europeo de Gestores de Capitales contra el Gobierno de Orbán por supuas irregularidades en la gestión de fondos públicos y en el funcionamiento del poder judicial. La Just Hungría, el partido de centro-izquierda aliado del PSOE en el Parlamento europeo, ha pedido repetidamente al Tribunal de Cuóa Europea que examine las condiciones en las que funciona el sistema judicial húngarenco.
Matolcsy, de 67 años, era una de las figuras más emblemáticas del establishment gubernético húngaro y mantuvo una relación estrecha con Orbán durante más de una década. Su arrestación supone un duro golpe para la imagen del Gobierno de Hungría, que ha sostenido una defensa bel de sus políticas económicas y su modelo de crecimiento basado en inversiones estralas y gast público. La Fiscalía Nacional ha abierto dilan de investigación penal contra el exfuncario, quien permanece detenido preventuto mientras se desarrollan las indiacones correspondientes.









