La reconocida escritora y periodista chilena María José Ferrada compartió con el diario El País Chile una lista de sus diez lugares favoritos en Chile, una selección que recorre paisajes de norte a sur y que revela su particular sensibilidad hacia la naturaleza, la memoria y las historias cotidianas. Entre los sitios destacados, Ferrada mencionó el Sendero Lagos Andinos, ubicado en el Parque Nacional Villarrica, sector Puesco, en la región de La Araucanía, un espacio que describió como ideal para caminatas relajadas y para el avistamiento de fauna nativa.
La elección de Ferrada no es casual. La autora, nacida en Temuco en 1977, ha construido una obra literaria profundamente ligada al territorio sureño, con libros que exploran la infancia, la memoria y la relación entre el ser humano y su entorno. Su mirada sobre los lugares que frecuenta se nutre de esa misma sensibilidad: no se trata solo de paisajes, sino de escenarios donde la ficción y la realidad se confunden. En sus palabras, «mientras más pequeña es la ciudad, más largos son los almuerzos, y las conversaciones están llenas de anécdotas, historias demasiado espectaculares para ser ciertas, más bien cargadas a la ficción».
El Sendero Lagos Andinos y la riqueza natural del Parque Nacional Villarrica
En su relato, Ferrada describió el Sendero Lagos Andinos como un lugar «poco exigente» para caminar, con arrayanes, lengas y tres lagunas que ofrecen «una vista bien increíble del volcán Lanín». Pero lo que más le interesa es la fauna: zorros, güiñas y distintos tipos de ranas. «Siempre hay historias de zorros que le quitan a alguien la comida. También de pumas. Te advierten con avisos, al entrar, que tengas cuidado. Pero no creo que te acuerdes de las advertencias si te topas con un puma de verdad», comentó la escritora, quien añadió que estos animales son «solitarios y esquivos, que solo bajan cuando tienen mucha hambre».
El Parque Nacional Villarrica, creado en 1940, abarca más de 60 mil hectáreas y se extiende por las regiones de La Araucanía y Los Ríos. Es uno de los parques más visitados del sur de Chile y alberga una biodiversidad notable, con bosques de araucarias, lengas y coigües, además de una variada fauna que incluye pumas, zorros culpeo, güiñas y anfibios endémicos. El sector Puesco, donde se encuentra el sendero mencionado, es una de las puertas de entrada al parque y ofrece rutas de trekking de diversa dificultad, como el Sendero Lagos Andinos, que conecta varias lagunas de origen glaciar.
Una mirada literaria sobre el territorio y la memoria
La lista de Ferrada, publicada en formato de crónica de viaje, incluye otros nueve lugares que no fueron detallados en el extracto disponible, pero que presumiblemente recorren paisajes como el desierto de Atacama, la Patagonia, el litoral central y el archipiélago de Chiloé. La autora es conocida por su capacidad de observar lo pequeño y lo cotidiano, y por transformar esas observaciones en literatura. En este caso, sus recuerdos familiares se entrelazan con la descripción del entorno: «Un tío mío contaba que cuando era joven se encontró con uno y que se subió a un portón alto a esperar ahí hasta que el puma se fue. Mis tíos eran buenos para contar ese tipo de historias», relató.
Esa mezcla de anécdota y paisaje es característica de la obra de Ferrada, quien ha publicado libros como Un mundo raro, El idioma secreto y Kramp, entre otros. Su escritura, a menudo catalogada como infantil y juvenil, trasciende esas categorías y dialoga con lectores de todas las edades. En 2021 fue galardonada con el Premio de Literatura Infantil y Juvenil de Chile, y su trabajo ha sido traducido a múltiples idiomas.
Impacto en la comunidad y proyecciones
La difusión de esta lista de lugares favoritos en un medio internacional como El País contribuye a posicionar los destinos naturales chilenos en la vitrina global, especialmente aquellos menos conocidos por el turismo masivo. El Parque Nacional Villarrica, por ejemplo, recibe cada año a miles de visitantes, pero sectores como Puesco ofrecen alternativas más tranquilas y conectadas con la naturaleza. La mirada de Ferrada, además, invita a reflexionar sobre la relación entre literatura y territorio, y sobre cómo los relatos personales pueden enriquecer la experiencia de viaje.
Para la comunidad de la región de La Araucanía y, en general, para el país, este tipo de publicaciones refuerza la importancia de conservar los ecosistemas y de promover un turismo sostenible. Las autoridades locales y los administradores de parques nacionales han impulsado en los últimos años medidas para regular el flujo de visitantes y proteger la fauna, especialmente en zonas donde habitan pumas y otras especies sensibles. La crónica de Ferrada, con su tono íntimo y su humor sutil, recuerda que los lugares no solo se visitan: también se narran, y en ese acto se construye una memoria colectiva que trasciende generaciones.









