La Ruta de los Abastos Huasco comenzó su comercialización como un nuevo circuito de turismo gastronómico en el Valle del Huasco, en la Región de Atacama. La propuesta, que busca poner en valor los productos típicos del territorio, ya está disponible para consulta y reservas en el sitio web www.rutadelosabastos.com, donde actualmente se ofrecen nueve experiencias, ocho de ellas con precios publicados que parten en $18.000 por persona. La presentación a la prensa se realizó la semana pasada en el Restaurante 99, con un menú elaborado a base de recetas y productos del Huasco.
Este nuevo destino se suma a la experiencia que la Ruta de los Abastos desarrolló previamente en el Secano de O’Higgins y tiene como propósito posicionar a Atacama no solo por sus paisajes, sino también por los productos y las comunidades que mantienen vivas sus tradiciones alimentarias. El proyecto surgió de una gobernanza público-privada impulsada con el apoyo de Corfo y la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), y contó con el Programa de Difusión Tecnológica Rutas Turísticas Gastronómicas Valle del Huasco, ejecutado a través de la línea PDT de Corfo y apoyado por el Comité de Desarrollo Productivo Atacama. Esta instancia busca mejorar las capacidades de 36 micro, pequeñas y medianas empresas vinculadas al turismo, la agricultura y la agroindustria local.
Ruta de los Abastos Huasco: sabores con identidad territorial
Durante la presentación, Pamela Villagra, directora de Ruta de los Abastos, explicó que el objetivo es desarrollar un turismo que ponga en valor aquello que hace singular al territorio, sin buscar competir con otros destinos bajo los mismos parámetros. “El atractivo no está necesariamente en ofrecer productos mejores que los de otras regiones, sino en comprender por qué son diferentes, cómo se producen y qué relación tienen con el paisaje y las personas que los elaboran”, señaló Villagra.
La oferta incluye vinos elaborados con variedades como Garnacha y Moscatel de Alejandría, piscos, pajaretes, mieles de flora endémica, aceitunas de olivos centenarios y aceites de oliva con la única Denominación de Origen certificada de Chile. Una de las experiencias más atractivas es “Vino, Pisco y desierto: Viña Kunza”, que se aparta del formato tradicional de visita a una bodega. El recorrido comienza en el suelo, con una calicata para comprender las condiciones que permiten cultivar vides en un territorio árido, y continúa con el mundo de la destilación y una degustación de productos locales. La actividad dura una hora y media y tiene un precio de $20.000 por persona.
Para quienes buscan una jornada más completa, “Sabores del Atacama Verde” combina una visita al Museo del Huasco, un recorrido por Viña Kunza y un menú de tres tiempos en Pizzería Kutral, restaurante que trabaja con ingredientes del territorio. Esta experiencia dura cinco horas y cuesta $85.000 por persona. El Pisco y el Pajarete, ambas Denominaciones de Origen del valle, también forman parte del relato gastronómico, aunque en esta primera etapa no todos los sectores productores están incorporados a los circuitos de visita, por lo que algunos productos se presentan y degustan en experiencias desarrolladas en otras localidades.
Impacto y proyecciones para los productores del Valle del Huasco
El propósito de la Ruta de los Abastos Huasco no es simplemente atraer visitantes, sino generar nuevas fuentes de ingresos que permitan a los productores continuar elaborando vinos, piscos, aceites, mieles y otros alimentos tradicionales. Villagra destacó que la compra de productos durante las visitas puede representar un ingreso adicional importante para las familias productoras, por lo que las experiencias incluyen degustaciones y oportunidades de adquirir directamente aquello que los visitantes acaban de conocer.
Con esta iniciativa, la Provincia del Huasco refuerza su identidad como territorio de tradiciones agrícolas y vitivinícolas, y se abre al turismo gastronómico como una vía de desarrollo económico local. Las reservas ya están disponibles en el sitio web oficial, y se espera que la ruta continúe incorporando nuevos productores y experiencias en las próximas temporadas, consolidando a Atacama como un destino que invita a saborear su desierto y sus valles.
















