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El impacto de la salmuera que devuelven al mar las plantas desaladoras será investigado en Chile mediante un estudio científico financiado por el Estado, que busca obtener evidencia precisa sobre los efectos de estas descargas en los ecosistemas marinos. La iniciativa es impulsada en el marco del proyecto FIPA 2026-01, denominado «Guía metodológica para evaluar los efectos ambientales de las descargas de salmuera de plantas desalinizadoras industriales», y cuenta con la colaboración de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), según lo establecido en la Resolución Exenta N° 2099-2026, publicada el 3 de septiembre y cuyos alcances fueron difundidos durante octubre.
La relevancia de esta investigación radica en el creciente uso de agua de mar por parte de la minería, uno de los principales sectores que impulsan la desalinización en el norte del país. La desalinización permite obtener agua apta para distintos usos mediante la separación de las sales del agua marina, pero genera una corriente residual conocida como salmuera, cuya concentración salina es superior a la del agua de mar original. Cuando esta corriente se devuelve al océano, su comportamiento depende de factores como la concentración de sales, el volumen descargado, la profundidad, las corrientes marinas y las características del sistema de evacuación. Debido a su mayor densidad, la salmuera puede desplazarse hacia zonas próximas al fondo marino, especialmente cuando las condiciones de mezcla son limitadas, lo que puede producir aumentos locales de salinidad y representar un riesgo para organismos sensibles.
Convenio con ACADES permitirá mediciones en instalaciones industriales
El convenio entre Subpesca y ACADES facilitará el acceso a instalaciones de la industria y la obtención de muestras de aguas de descarte, además de mediciones de variables químicas y biológicas. La investigación contempla observaciones directas, análisis de las características del agua y pruebas biológicas destinadas a comprender cómo se comportan estas descargas y qué riesgos pueden representar para determinadas especies y hábitats costeros. Uno de los desafíos del estudio es contar con mediciones que permitan diferenciar situaciones de riesgo de aquellas en que la dispersión reduce la exposición de los organismos marinos. La presencia de salmuera no significa necesariamente que exista un daño ecológico, ya que la magnitud de sus efectos depende de las condiciones específicas de cada instalación y de la capacidad del cuerpo receptor para dispersar y diluir la descarga.
El proyecto FIPA 2026-01 contempla la revisión de evidencia científica internacional, la identificación de tecnologías para reducir impactos y la elaboración de criterios aplicables a los estudios ambientales de nuevas instalaciones. Un componente fundamental será la validación de la metodología mediante evaluaciones directas en zonas de descarga y bioensayos estandarizados con especies de interés pesquero. Estos ensayos permitirán estudiar respuestas biológicas bajo condiciones controladas y aportar antecedentes para establecer criterios de dilución y distancias de evaluación respecto de los puntos de descarga. El registro público del proyecto identifica como ejecutora a una unión temporal integrada por Sistemas Socioecológicos SpA y el Centro de Investigación en Recursos Naturales SpA.
Presupuesto y plazos: resultados científicos no estarán disponibles de inmediato
La iniciativa contempla un presupuesto de $190,5 millones y un período de ejecución registrado entre julio de 2026 y enero de 2028. Esas fechas corresponden a la planificación del proyecto y no significan que sus resultados científicos ya estén disponibles. El estudio se desarrolla a través del Fondo de Investigación Pesquera y de Acuicultura (FIPA), bajo el código 2026-01, y sus conclusiones serán clave para mejorar la evaluación ambiental de las descargas de salmuera en el país.
La investigación adquiere especial relevancia para la minería, sector que impulsa el uso de agua de mar en el norte de Chile, y para la gestión hídrica en un contexto de creciente demanda. Los resultados permitirán contar con criterios técnicos más precisos para evaluar los efectos de las descargas de salmuera y contribuirán a la protección de los ecosistemas marinos. Se espera que el proyecto entregue antecedentes científicos que orienten la toma de decisiones en materia ambiental y regulatoria, beneficiando tanto a la industria como a las comunidades costeras.












