La Policía de Investigaciones (PDI) logró desbaratar a una nueva y peligrosa facción del crimen organizado transnacional autodenominada Los Águilas, un grupo delictual surgido a partir de remanentes de células anteriores del Tren de Aragua en territorio nacional. De acuerdo con los antecedentes proporcionados por las instituciones policiales, esta estructura criminal operaba principalmente en las comunas de Puente Alto, Lo Prado, La Florida y Estación Central, manteniendo dinámicas delictivas enfocadas en el secuestro, la extorsión y el tráfico de sustancias ilícitas. Las diligencias encabezadas por la Fiscalía Supraterritorial permitieron concretar la captura de tres nuevos integrantes, consolidando un duro golpe a las operaciones de esta red criminal en el país.
El fenómeno delictivo responde a la constante mutación de estas organizaciones criminales de carácter transnacional, las cuales, según explican los equipos especializados, funcionan de manera similar a una estructura descentralizada. Tras los sucesivos golpes policiales propinados a agrupaciones como Los Gallegos en el norte del país, Los Piratas de Aragua, Los Mapache y Los Shelbys, los sujetos restantes y descolgados optan por reorganizarse bajo nuevas denominaciones para continuar perpetrando ilícitos graves. En este contexto, la Bipe-Antisecuestros de la PDI venía siguiendo los pasos de Los Águilas desde febrero pasado, estableciendo que sus integrantes respondían directamente a directrices emanadas desde el extranjero por líderes vinculados históricamente a la cúpula de esta organización de origen venezolano.
Hallazgo de restos humanos en toma de Puente Alto y modus operandi
Las diligencias investigativas permitieron focalizar el centro de operaciones de esta facción en la toma «El sueño de todos», ubicada en la comuna de Puente Alto. En dicho asentamiento informal, históricamente disputado por bandas delictuales de diversa índole, los detectives hallaron el cuerpo sin vida de una mujer de aproximadamente 45 años, el cual se encontraba enterrado a una profundidad de 1,40 metros. Según detalló el subprefecto Hassel Barrientos, jefe de la Bipe-Antisecuestros, el descubrimiento se concretó exclusivamente mediante técnicas de análisis investigativo, toda vez que no existían denuncias previas por presunta desgracia respecto de la víctima.
El fiscal jefe Supraterritorial (S), Marcelo Vargas, enfatizó la gravedad de los hechos y la extrema peligrosidad de los imputados. Hasta la fecha, la investigación vincula a esta célula con al menos dos secuestros con resultado de homicidio. El primer caso indiciado ocurrió en febrero, cuando un ciudadano venezolano fue secuestrado, asesinado e inhumado clandestinamente en un domicilio de la comuna de Estación Central. Para marcar su territorio y amedrentar a posibles rivales o víctimas, los antisociales habían instalado un particular tótem de madera coronado con la figura de un águila en el campamento de Puente Alto.
Imputados en prisión preventiva y nexos internacionales bajo la lupa
Con este nuevo operativo, la policía civil ha detenido a tres individuos —dos de nacionalidad extranjera y un chileno—, quienes se suman a otros cuatro imputados venezolanos que ya se encuentran cumpliendo la medida cautelar de prisión preventiva por delitos previos asociados a esta misma estructura. Entre los sujetos ya privados de libertad se encontraría el principal cabecilla operativo de la célula a nivel local. Paralelamente, las indagatorias buscan esclarecer el grado de subordinación y los canales de comunicación que mantenían con jefaturas en el exterior, evaluando específicamente si existieron órdenes directas provenientes de figuras clave como Jefrey Jesús Miranda Pinto, alias «el Yefri», exintegrante del Tren de Aragua en Chile que retornó a Venezuela tras articular redes de extorsión.
Las autoridades del Ministerio Público y de la PDI aseguraron que las diligencias continúan en desarrollo para determinar la participación de otros sujetos en los crímenes y esclarecer por completo la identidad de la mujer hallada en el campamento puentealtino, cuyos peritajes definitivos están a cargo del Servicio Médico Legal. Este operativo reafirma la persistencia de las policías chilenas en el desmantelamiento sistemático de las expresiones más violentas del crimen organizado que intentan asentarse en distintas regiones del país.









