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Madre de víctima de abuso sexual exige renuncia del ministro de Justicia en el Congreso

0:00 / --:-- Locución HD

La madre de una menor víctima de abuso sexual, Marjorie Figueroa, protagonizó este martes un desgarrador testimonio en el Congreso Nacional, donde exigió la renuncia del ministro de Justicia, Fernando Rabat, y denunció la fuga del agresor de su hija, condenado a 10 años de cárcel pero que se encuentra prófugo desde noviembre de 2025. La mujer llegó hasta el hall del parlamento acompañada de un grupo de diputados que impulsan una iniciativa legal para impedir nuevas rebajas de penas a abusadores de menores de edad. Su intervención, cargada de dolor y frustración, generó un fuerte impacto entre los presentes y rápidamente se viralizó en redes sociales.

El caso se remonta a la condena dictada en 2025 contra Héctor Godoy Cortez, un camionero de la comuna de Paine, quien fue declarado culpable de abusar sexualmente de dos niñas. Según relató Figueroa, los tribunales desestimaron el riesgo de fuga y lo dejaron en libertad tras la sentencia, argumentando que no representaba un peligro para la sociedad. Desde entonces, el sujeto se encuentra inubicable, lo que ha dejado a las víctimas y sus familias en una situación de indefensión y temor.

El testimonio que estremeció al Congreso y la exigencia de renuncia al ministro Rabat

Con la voz quebrada, Marjorie Figueroa relató ante los medios: «Los tribunales desestimaron el riesgo de fuga, dijeron que no constituía un peligro para la sociedad y el 28 de noviembre de 2025, después de 4 años y medio de implorar justicia, de ver las secuelas graves en mi hija y en la otra víctima en esta causa, lo declaran culpable y él salió caminando de los tribunales de justicia». La mujer agregó que lleva siete meses buscando al prófugo, mientras las autoridades no han dado con su paradero.

En su intervención, Figueroa apuntó directamente contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat, a quien responsabilizó por la impunidad en este tipo de delitos. «¡Señor ministro, Presidente, tenemos dolor! ¡Mi hija tiene dolor! ¡Los niños tienen dolor! ¡Porque los niños no se tocan! ¡Los niños no tienen color político!», exclamó. Y añadió: «Exijo que el ministro de Justicia, Rabat, renuncie a su cargo. ¡Porque él no merece ser un ministro! ¡Porque es el ministro de los pedófilos, abusadores y violadores!». Sus palabras fueron recibidas con sorpresa por algunos parlamentarios, especialmente de derecha, quienes no esperaban una referencia tan directa al secretario de Estado, ratificado en su puesto por el Presidente José Antonio Kast.

La mujer también advirtió sobre el peligro que representa la libertad de condenados por delitos sexuales. «Hoy día Héctor Godoy Cortez está libre por las calles y puede acechar a otra víctima, a otro niño. No quiero que eso ocurra», sostuvo. Asimismo, criticó que los beneficios penitenciarios recaigan en «delincuentes que se conocen las leyes al revés y al derecho, son personas que son un peligro para la sociedad».

Proyecciones legislativas y el impacto en la protección de la infancia

El testimonio de Marjorie Figueroa se enmarca en la discusión de un proyecto de ley que busca impedir que los condenados por abusos sexuales contra menores puedan acceder a rebajas de penas o beneficios carcelarios. Los diputados que la acompañaron manifestaron su respaldo a la iniciativa y coincidieron en la necesidad de revisar los criterios judiciales que permiten dejar en libertad a agresores sexuales, pese a la gravedad de los delitos.

El caso de Héctor Godoy Cortez evidencia las fallas del sistema procesal penal en la evaluación del riesgo de fuga y la peligrosidad de los condenados. La fuga del sujeto ha generado indignación en la opinión pública y ha puesto presión sobre el Ministerio de Justicia para que se pronuncie y adopte medidas concretas. Hasta el cierre de esta edición, no se conocía una declaración oficial del ministro Rabat ni de la cartera sobre las acusaciones de la madre.

Organizaciones de defensa de la infancia han expresado su preocupación por la impunidad en delitos sexuales y han llamado a las autoridades a garantizar que los condenados cumplan efectivamente sus penas. La madre de la víctima anunció que continuará su lucha para que se haga justicia y para que ningún otro niño o niña pase por la misma situación. «No hay justicia en este país», sentenció, mientras exigía a los parlamentarios actuar con celeridad para evitar que casos como el de su hija se repitan.