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Operación Cafeteros: Desarticulan banda narco con casi 3 toneladas de droga y nexos en la RM

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En el marco de una indagatoria de alta complejidad denominada Operación Cafeteros, la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (Briant) Iquique de la Policía de Investigaciones (PDI), en estrecha coordinación con la Fiscalía Supraterritorial, desarticuló una organización criminal internacional dedicada al tráfico de drogas a gran escala. La banda ingresaba importantes cargamentos de sustancias ilícitas desde el norte del país para su posterior distribución y comercialización en la zona sur de la Región Metropolitana. El exitoso despliegue policial culminó con la detención de 12 sujetos y el histórico decomiso de 2.711 kilos de marihuana y clorhidrato de cocaína, además de ocho armas de fuego y diversos vehículos de alta gama, constituyendo uno de los golpes más contundentes al crimen organizado transnacional en el territorio nacional durante el último periodo.

La investigación, que se extendió por más de seis meses de riguroso trabajo de inteligencia policial y análisis financiero, permitió establecer el modus operandi de esta estructura delictual. Según detalló el director general de la PDI, Eduardo Cerna, entre los 12 aprehendidos se encuentran seis ciudadanos de nacionalidad colombiana, cinco chilenos y un ecuatoriano, gran parte de ellos en situación migratoria irregular en el país. La organización era liderada por dos hermanos de origen colombiano, quienes utilizaban dos locales comerciales de barbería ubicados en la comuna de La Pintana como fachada para la legitimación y ocultamiento de las millonarias ganancias obtenidas mediante el comercio ilegal de estupefacientes, logrando congelar un total de ocho cuentas bancarias vinculadas al flujo financiero ilícito de la red.

Golpe logístico y financiero al crimen organizado en Santiago

Durante el operativo, el subprefecto René Camilo, jefe de la Briant Iquique, profundizó en los detalles técnicos de la incautación, precisando que los 2.711 kilos y 600 gramos de droga comprendían tanto cannabis sativa como clorhidrato de cocaína de alta pureza. Asimismo, las autoridades policiales requisaron ocho armas de fuego, tanto con registro nacional como extranjeros, destacando armamento proveniente de la Policía de Tucumán, Argentina. Por su parte, el fiscal jefe supraterritorial (s), Marcelo Vargas Leiva, enfatizó que la persecución penal no se limita únicamente a interceptar los cargamentos en ruta, sino que apunta directamente a desarticular toda la cadena logística y patrimonial de las organizaciones criminales que operan en el país.

Las pesquisas preliminares de la policía civil también revelaron conexiones financieras transnacionales. El subprefecto Camilo indicó que existen indicios concretos de flujos de dinero entre esta estructura y otra organización delictual colombiana desarticulada previamente, la cual mantenía vínculos operativos con el líder de la banda conocida como los Monarcas de Cali. La fiscalía continúa indagando estas ramificaciones internacionales para establecer el alcance exacto de la red en Sudamérica y su penetración en los barrios de la capital chilena, donde la organización buscaba consolidar su hegemonía territorial mediante la intimidación y el poder de fuego incautado por las fuerzas de seguridad.

Próximas etapas judiciales y control de detención

Tras la culminación de las diligencias investigativas y el levantamiento de evidencias en los domicilios allanados, los 12 imputados quedaron a disposición del Ministerio Público. Los detenidos serán formalizados ante los tribunales de garantía competentes por los delitos de tráfico ilícito de estupefacientes tipificados en la Ley 20.000, además de infracciones graves a la Ley de Armas y otros ilícitos asociados al lavado de activos y asociación delictiva. El tribunal fijará las medidas cautelares solicitadas por el ente persecutor, mientras se decreta un plazo de investigación complementaria para profundizar en el rol de cada uno de los integrantes y apresar a posibles cómplices prófugos.

Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, valoró el resultado de la Operación Cafeteros y destacó la coordinación interagencial entre el Gobierno, las policías y el Ministerio Público para enfrentar de manera frontal la criminalidad organizada. La autoridad de gobierno subrayó que, si bien este operativo representa un avance significativo para la tranquilidad de la ciudadanía, el Estado chileno mantiene importantes desafíos pendientes, centrados principalmente en el fortalecimiento del control fronterizo norte, el perfeccionamiento de las capacidades de inteligencia estratégica y la optimización de los procesos penales para desmantelar las finanzas ilícitas que sustentan el narcotráfico en el país.