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Un investigador predoctoral del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) compareció recientemente ante la Comisión de Economía, Empleo y Transformación Digital de la Asamblea de Extremadura para presentar un análisis científico sobre los beneficios y riesgos asociados a la instalación de grandes centros de datos en la región. La exposición, solicitada por el grupo parlamentario Unidas por Extremadura, tuvo como objetivo poner a disposición de los vecinos y las administraciones afectadas información rigurosa frente a lo que el experto calificó como una mezcla de falta de información y datos confusos difundidos por las grandes corporaciones promotoras.
El contexto de esta comparecencia se enmarca en el creciente interés de las empresas tecnológicas por instalar macroinfraestructuras de datos en la península ibérica, atraídas por la disponibilidad de suelo, energía y incentivos autonómicos. Extremadura, una región con marcado carácter rural y dependencia histórica de la emigración, se ha convertido en un territorio codiciado para estos proyectos. El investigador, cuyas raíces familiares se hunden en la tierra extremeña que cultivaron sus abuelos, subrayó la paradoja de que sean precisamente los descendientes de quienes emigraron para estudiar los que ahora deban advertir sobre los riesgos de un desarrollo que promete prosperidad pero que, según su análisis, podría reproducir dinámicas de desigualdad y extracción de recursos.
El análisis científico y las advertencias sobre los centros de datos
Durante su intervención, el académico explicó que su labor como investigador predoctoral del CSIC y la UC3M se ha centrado en recopilar y difundir información verificable sobre el impacto real de los centros de datos. Según expuso, las grandes corporaciones tienden a sobredimensionar las cifras de empleo e inversión, al tiempo que minimizan los costos ambientales y territoriales. «He de reconocer que, hasta ahora, creía que la postura escorada de los gobiernos autonómicos en favor de los centros de datos se debía a la misma injusta mezcla que nos afecta a buena parte de los españoles: la falta de información por parte de las grandes corporaciones promotoras y la diseminación por estas de algunos datos confusos y sobredimensionados en empleo e inversión», señaló el investigador, quien añadió que su objetivo es precisamente poner la información a disposición de los vecinos y las administraciones afectadas.
El experto detalló que los centros de datos requieren un consumo intensivo de energía y agua, lo que puede tensionar los recursos hídricos de una región ya vulnerable a los efectos del cambio climático. Asimismo, advirtió que la creación de empleo directo suele ser limitada y altamente especializada, mientras que los puestos de trabajo indirectos no siempre se materializan en las comunidades locales. Frente a ello, instó a las administraciones a exigir estudios de impacto independientes y a establecer mecanismos de participación ciudadana antes de autorizar este tipo de instalaciones.
Impacto territorial y proyecciones para Extremadura
La comparecencia en la Asamblea de Extremadura se produce en un momento en que varias multinacionales han anunciado inversiones millonarias en centros de datos en la región, con el respaldo de los gobiernos autonómicos. El investigador sostuvo que es fundamental contrastar esas promesas con evidencia científica y con la experiencia de otros territorios, donde los beneficios prometidos no siempre se han traducido en un desarrollo equilibrado. En ese sentido, hizo un llamado a los parlamentarios a legislar con cautela y a priorizar el interés general de los extremeños, especialmente de las zonas rurales que podrían verse afectadas por la ocupación de suelo y la presión sobre infraestructuras.
El académico también destacó la importancia de que la ciudadanía acceda a información clara y comprensible sobre los proyectos, y valoró la invitación de Unidas por Extremadura como un paso hacia un debate público informado. Aunque no se anunciaron medidas concretas tras la sesión, la exposición dejó instalada la necesidad de un escrutinio más riguroso y de un equilibrio entre la atracción de inversiones tecnológicas y la protección del territorio y sus recursos. El debate sobre el modelo de desarrollo vinculado a los centros de datos queda así abierto en Extremadura, con la advertencia de que la prosperidad anunciada debe ser verificada y no simplemente asumida.
















