Un episodio intenso de El Niño durante el ciclo climático 2026-2027 ha generado una señal de alerta que compromete la cadena productiva y logística de la minería en Chile y Perú, dos de los principales proveedores globales de cobre. La advertencia, derivada de análisis de mercado de BMI, unidad de Fitch Solutions, señala que el impacto dependerá de la intensidad y distribución regional de las precipitaciones, lo que puede provocar lluvias extremas, inundaciones y daños en infraestructura minera.
Chile concentra una parte sustancial de la producción mundial de cobre y ya enfrenta riesgos por episodios de lluvias intensas en áreas mineras. Las precipitaciones pueden causar interrupciones temporales en las labores, complicaciones en caminos de montaña y demoras en el transporte de concentrados hacia los puertos. En Perú, la exposición también alcanza a las operaciones y a la infraestructura que conecta los yacimientos con las instalaciones de procesamiento y exportación. El escenario también puede tener consecuencias sobre el mercado internacional: si las condiciones climáticas reducen la oferta disponible, la volatilidad de los precios de metales podría incrementarse.
Riesgos para Argentina: cartera de proyectos cupríferos en la cordillera
En Argentina, donde no hay producción de cobre a gran escala, pero se cuenta con una cartera de proyectos en distintas etapas de desarrollo, ubicados principalmente en la cordillera de los Andes, el riesgo alcanza a la logística, las obras de construcción y el desarrollo de los yacimientos. Provincias como San Juan, donde se encuentran proyectos como Vicuña, Los Azules y El Pachón, presentan condiciones meteorológicas en alta montaña relevantes para planificar trabajos, traslados de equipos y abastecimiento. Las lluvias, nevadas o crecidas pueden modificar cronogramas y costos de las operaciones.
La magnitud del impacto argentino no debe interpretarse como una caída de producción de cobre confirmada. La advertencia internacional se refiere a posibles interrupciones en las cadenas de suministro y a riesgos operativos para proyectos en desarrollo. Aún no hay una estimación específica que permita cuantificar eventuales pérdidas por El Niño en el país. Sin embargo, el contexto refuerza la importancia de planificar infraestructura, accesos y sistemas de abastecimiento capaces de responder a eventos meteorológicos extremos, especialmente si Argentina busca incorporarse como productor relevante de cobre durante la próxima década.
La industria minera mundial atraviesa un momento de creciente demanda vinculada a las redes eléctricas, las energías renovables, los vehículos eléctricos y los centros de datos. En ese escenario, la resiliencia de las operaciones y de la infraestructura logística se erige como un factor cada vez más determinante, tanto para los grandes productores actuales como para los proyectos que buscan ingresar al mercado. La advertencia de BMI, unidad de Fitch Solutions, llega precisamente en este contexto, cuando la industria necesita ampliar la oferta para responder a esa presión demandante.









