El presidente de la Cámara Minera de Chile y CEO de Metaproject Group, Dr. Manuel Viera Flores, fue el único representante de la minería chilena en la sexta edición del Mining and Minerals Hall (MMH 2026), realizado en Sevilla, España. En la mesa redonda inaugural titulada “El mundo ante el reto de los minerales críticos: ¿capacidad real o dependencia estructural?”, Viera planteó una contundente advertencia sobre la dependencia europea de minerales estratégicos y propuso una agenda de cooperación bilateral para fortalecer el suministro y agregar valor tecnológico. El encuentro, consolidado como el mayor salón profesional de minería de Europa, reunió a más de 17.500 visitas y 332 expositores de 25 países.
La participación de Viera se produce en un contexto de creciente preocupación global por la seguridad del suministro de minerales críticos, esenciales para la transición energética y la industria tecnológica. Chile, como principal productor mundial de cobre y actor estratégico en litio, tiene un rol protagónico en este debate. La intervención del líder gremial buscó posicionar al país no solo como proveedor de materias primas, sino como un socio confiable y un futuro centro de innovación y conocimiento sectorial.
Dependencia estructural y seguridad nacional en torno a los minerales críticos
Viera fue categórico al diagnosticar la situación de Europa: “Hoy Europa tiene una dependencia estructural y una capacidad todavía potencial. La buena noticia es que esa distancia se puede acortar, pero no con la velocidad con que se están tramitando las cosas”, precisó, y sostuvo que la brecha radica en los extensos plazos para transformar la disponibilidad geológica en producción industrial efectiva. Alineado con el informe Global Critical Minerals Outlook 2026 de la Agencia Internacional de Energía (AIE), advirtió que la competencia por los recursos dejó de ser meramente comercial para convertirse en un asunto de “seguridad nacional”.
El líder minero detalló que China continúa concentrando el 72% del procesamiento mundial de minerales energéticos y más del 90% en elementos clave como tierras raras, grafito y manganeso, además de controlar la mitad de la capacidad global de fundición de cobre. Esta concentración, sumada a restricciones comerciales geopolíticas, amenaza cadenas industriales de billones de dólares. En contraste, mientras la demanda se acelera, la inversión global en minerales críticos retrocedió un 9% y la exploración cayó más de un 10% en 2025. “Pedimos más minerales y estamos invirtiendo menos para encontrarlos. Esa es la contradicción de fondo”, enfatizó Viera, alertando sobre un riesgo de desabastecimiento estructural.
El presidente de la Cámara Minera de Chile también contrastó las estrategias de las grandes potencias: China consolida su dominio mediante la capacidad de refinación y procesamiento; Estados Unidos implementa una agresiva política industrial con intervención estatal, financiamiento directo, reservas estratégicas y garantías de precio mínimo, expandiendo su lista crítica a 60 elementos, incluido el cobre; mientras que Europa privilegia los mecanismos regulatorios, objetivos de autonomía y negociaciones comerciales. “Estados Unidos pone capital, compra y garantiza precio; Europa todavía pone sobre todo reglamento”, resumió. Esta falta de incentivos tangibles impacta la competitividad europea en sectores clave como vehículos eléctricos, defensa y energías renovables.
El rol estratégico de Chile y la urgencia de inversión en minerales críticos
Frente a este escenario, Viera reafirmó la postura de Chile: “Nuestro interés es ser proveedor confiable de todos, no rehén de nadie”. Asimismo, enfatizó que la viabilidad financiera ya no camina sola; la licencia social, la gestión hídrica y la energía competitiva definen el éxito minero. Ante las proyecciones de tensión de oferta y demanda de cobre hacia 2035 hechas por la AIE, advirtió sobre la urgencia de actuar de inmediato: “Lo que no se aprueba en 2026 no producirá antes de 2032”.
El ejecutivo subrayó que Chile tiene la oportunidad histórica de dejar de ser un mero proveedor extractivo para convertirse en un centro de innovación tecnológica y conocimiento sectorial. “La autonomía estratégica no se decreta ni se consigue exclusivamente mediante regulaciones. Se construye con inversión, colaboración internacional, capacidad industrial, sostenibilidad y decisiones tomadas a tiempo. Europa tiene que decidir si quiere ser protagonista o espectador. Mi invitación es que lo hagamos juntos”, concluyó Manuel Viera. La participación chilena en MMH 2026 deja planteada una agenda de cooperación bilateral que podría traducirse en nuevas inversiones y alianzas tecnológicas para el país.





