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La inesperada victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil ha provocado un desplome histórico en los mercados financieros del país, con los futuros del índice Bovespa anticipando una caída de hasta el 15% en la apertura de este lunes, según informó la agencia Bloomberg. Se trata de la mayor caída prevista desde la crisis financiera de 1998, cuando el índice se hundió un 15,83% tras la decisión de Rusia de suspender temporalmente el pago de parte de su deuda. La Bolsa de São Paulo ha reaccionado con celeridad y ha ampliado hasta el 20% el rango de negociación del mercado para dar cabida a la avalancha de órdenes de venta, una medida extraordinaria que refleja la magnitud del impacto.
El resultado electoral, que da la victoria al candidato del Partido de los Trabajadores (PT), ha obligado a los inversores a replantearse un escenario que daban por descontado. Durante la campaña, los mercados habían apostado por una continuidad de las políticas económicas del actual gobierno, y la remontada de Lula en las urnas ha generado incertidumbre sobre el rumbo fiscal y las reformas estructurales en la mayor economía de América Latina. La caída puede superar el récord del 14,7% registrado en 2020, en plena pandemia de COVID-19, y se compara con episodios de alta volatilidad como la crisis rusa de 1998.
Impacto en los mercados y comparación histórica
Según los datos recabados por Bloomberg, los futuros sobre el índice Bovespa apuntan a una caída del 15% en la apertura, el máximo previsto. La Bolsa ha ampliado hasta el 20% el rango de negociación del mercado (es decir, lo que el índice puede subir o, en este caso, bajar) para dar cabida a la avalancha de papel. La caída puede superar el récord del 14,7% registrado en 2020. Hay que remontarse a la crisis financiera de 1998, cuando el Bovespa se desplomó un 15,83% tras la decisión de Rusia de suspender temporalmente el pago de parte de su deuda, para encontrar una caída de magnitud comparable.
Analistas consultados por medios internacionales señalan que el desplome refleja el temor a un giro en la política económica brasileña, con posibles aumentos del gasto público y un mayor intervencionismo estatal. La reacción del mercado ha sido inmediata y ha contagiado a otros activos brasileños, como el real, que también ha sufrido una depreciación significativa frente al dólar. La incertidumbre se extiende a los inversores extranjeros, que podrían revisar sus posiciones en el país.
Reacciones políticas y económicas en Brasil
El equipo de Lula ha llamado a la calma y ha reiterado su compromiso con la responsabilidad fiscal, pero los mercados parecen no haber digerido aún el resultado. La victoria del líder del PT, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, supone un cambio de ciclo político tras el mandato de Jair Bolsonaro. Los operadores temen que las promesas de campaña, como el aumento del salario mínimo y la ampliación de programas sociales, tensionen las cuentas públicas en un momento de elevada deuda.
La caída histórica de la Bolsa de São Paulo no solo afecta a los inversores locales, sino que tiene repercusiones en toda la región. Los mercados latinoamericanos han mostrado volatilidad en la jornada, y los analistas advierten que la incertidumbre política en Brasil, la mayor economía de América Latina, podría contagiar a otros países. En Chile, los expertos siguen de cerca la evolución de los mercados brasileños por su impacto en el comercio y las inversiones regionales.
Se espera que durante la jornada los mercados continúen reaccionando a las primeras señales del nuevo gobierno y a las medidas que anuncie el equipo económico de Lula. La magnitud del desplome dependerá de la capacidad de las autoridades para transmitir confianza y de las señales que se envíen desde el ámbito fiscal. Por ahora, la Bolsa de São Paulo se prepara para una apertura convulsa, con el recuerdo de las crisis pasadas como telón de fondo.
















