La minera canadiense Capstone Copper anunció un ambicioso plan de inversiones por más de US$3.000 millones en la Región de Atacama, con el objetivo de duplicar su producción de cobre en Chile hacia 2031. El programa, presentado en una ceremonia encabezada por el Presidente de la República, José Antonio Kast, y el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, contempla proyectos en Santo Domingo y Mantoverde, además de recursos para desarrollo, continuidad operacional y exploración. La iniciativa promete un fuerte impacto en el empleo local, especialmente durante la fase de construcción del yacimiento Santo Domingo, que requerirá más de 8.000 trabajadores en su peak.
El proyecto Santo Domingo, ubicado a 35 kilómetros de Mantoverde y 130 kilómetros al norte-noreste de Copiapó, concentra la mayor inversión con US$2.300 millones. Se trata de un yacimiento de cobre y hierro cuya construcción generará un peak de más de 8.000 puestos de trabajo, mientras que una vez iniciadas las operaciones la estimación baja a unos 3.000 empleos directos e indirectos. Esta diferencia refleja las dos etapas distintas del proyecto: el máximo de trabajadores se prevé durante la construcción, mientras que la cifra menor corresponde a la operación. El anuncio no precisa el calendario de contratación ni desglosa cuántos empleos serían directos y cuántos indirectos en cada fase.
Capstone Copper y su plan de inversiones en Atacama: detalles del proyecto Santo Domingo
El plan considera una vida útil de 19 años para Santo Domingo. Durante sus primeros siete años, se proyecta una producción anual de alrededor de 106.000 toneladas de cobre y 3,7 millones de toneladas de mineral de hierro de alta ley. Son cifras previstas para el proyecto, no producción ya alcanzada. Además, Capstone destaca el potencial de extraer cobalto en el distrito Manto Verde-Santo Domingo, con una estimación de entre 4.500 y 6.000 toneladas anuales. La compañía plantea que el distrito podría ubicarse entre los proyectos de cobalto de mayor tamaño y menor costo del hemisferio occidental; sin embargo, el anuncio no detalla el método de estimación ni una fecha de inicio para esa producción.
Las demás partidas informadas suman US$2.900 millones e incluyen US$220 millones para dos proyectos de crecimiento de corto plazo en Mantoverde, US$160 millones para Desarrollo Mina 2026, US$150 millones para capex de sostenimiento y US$70 millones para exploración. La inversión total anunciada supera los US$3.000 millones, aunque no se especificó el desglose de la diferencia. Uno de los proyectos apunta a extender la vida útil de Mantoverde de 19 a 25 años y aumentar la capacidad de procesamiento de su planta concentradora desde 32.000 a 45.000 toneladas de mineral por día. Otra iniciativa busca reducir en torno a 20% el consumo de ácido sulfúrico y sumar unas 3.500 toneladas anuales de cátodos de cobre, con puesta en marcha esperada para comienzos de 2028.
Impacto en el empleo y expectativas para la Región de Atacama
La empresa indicó que ha invertido alrededor de US$2.200 millones en Chile para transformar yacimientos antiguos, costosos y de menor vida útil en operaciones más competitivas. Actualmente, Mantos Blancos y Mantoverde emplean en conjunto a unas 7.900 personas, entre trabajadores propios y contratistas. En Mantos Blancos, el 92% de los trabajadores reside en las regiones de Antofagasta y Atacama, lo que refleja el compromiso de la compañía con la contratación local.
Durante la ceremonia, el Presidente José Antonio Kast señaló que espera que las inversiones se traduzcan en empleo, oportunidades para proveedores locales y desarrollo para Atacama. Por su parte, el biministro Daniel Mas mencionó a Diego de Almagro, Chañaral y Copiapó entre las comunas que podrían recibir actividad asociada al plan, y destacó la importancia de la capacitación técnica y la contratación local. Las cifras de empleo comunicadas para Santo Domingo distinguen entre el peak de construcción y la etapa de operación, pero el anuncio no entrega un calendario detallado para esos puestos. La meta general de Capstone es duplicar su producción local hacia 2031, lo que posiciona a la Región de Atacama como un polo estratégico para la minería del cobre y el hierro en Chile.






