En una gala del 70.º aniversario de France Football celebrada en Londres, Alexia Putellas recuperó su trono y se alzó con el Balón de Oro 2026, sumando su tercer premio y manteniendo la corona en España. Después de tres años consecutivos en los que Aitana Bonmatí fue nombrada la mejor del mundo, la jugadora del London City Lionesses demostró su consistencia y leadership para recuperar el galardón. En la categoría masculina, el delantero Harry Kane superó a Lamine Yamal, ya que los 73 goles del inglés, semifinalista en el Mundial de Estados Unidos y en la Champions, pesaron más que el título mundial conquistado por el español con la selección. Así, el fútbol femenino español amplió su hegemonia a seis premios consecutivos, mientras que el masculino rompía con la reciente oleada de galardones para los cracks del Barça.
La ceremonia, que contó con la presencia de los máximos exponentes del fútbol mundial, fue un escaparate del talento ibérico. Putellas, natural de Mollet del Vallès, no solo representó la continuidad del excelencia del fútbol español, sino que también simbolizó la resistencia de las jugadoras catalanas en la élite internacional. Por su parte, la elección de Kane generó un debate acalorado entre los especialistas, que debatieron si los goles individuales deben prevalecer sobre los títulos colectivos, como el Mundial de Lamine Yamal. La gala, que mezcló el castellano y el catalán en sus discursos, reflejó la diversidad y fuerza del fútbol español en todas sus vertientes.
La coronación de Alexia Putellas: entre el presente y el legado del Barcelona
Durante su discurso de aceptación, Alexia Putellas agradeció a los que creen en su talento y recordó su vínculo de 14 años con el FC Barcelona, club del cual se despidió para unirse al London City Lionesses. “Han sido 14 años y seguirán siendo muchos más”, declaró la jugadora, mostrando su agradecimiento y compromiso con la institución catalana. Putellas, que ya fue Balón de Oro en 2021 y 2022, consolidó su posición como una de las futbolistas más influyentes de la historia, no solo por sus habilidades técnicas, sino por su papel como referente para las nuevas generaciones. Su victoria en 2026, tras la dominación de Bonmatí, demuestra la competencia sana y el alto nivel del fútbol femenino español, que continúa siendo referente mundial en términos de profesionalización y éxito colectivo.
Harry Kane y el debate sobre los criterios del Balón de Oro
En la rama masculina, la victoria de Harry Kane, a sus 33 años, fue un claro ejemplo de cómo los goles individuales pueden inclinar la balanza. El delantero del Bayern Múnich, semifinalista en el Mundial y en la Champions, sumó 73 goles, un número que superó en relevancia al título mundial de Lamine Yamal con España. Kane, en su discurso en Londres, destacó que era “el mejor año de mi carrera” y agradeció a France Football por el reconocimiento. La elección de Kane generó un debate sobre los criterios de la revista francesa, con Some sectores argumentando que los logros colectivos deberían tener más peso. Sin embargo, la consistencia goleadora del inglés fue un argumento decisive para los votantes, recordando que el Balón de Oro premia la excelencia individual en todas sus formas.
La gala de Londres, que cerró un año de gran intensidad deportiva, dejó como legado la consolidación de España como una potencia del fútbol, tanto en masculino como en femenino. La sexta corona consecutiva para el fútbol femenino español es un dato que habla por sí solo de la calidad y profundidad de los conjuntos de la Liga Iberdrola. Por el lado masculino, el triunfo de Kane abre un nuevo ciclo de discusión sobre los valores del premio, mientras que la presencia de Lamine Yamal como subcampeón signaló la llegada de una nueva generación de talentos. En ambos casos, la gala fue un recordatorio de que el fútbol, en su esencia, es un juego de pasión, estrategia y, sobre todo, de números que cuentan historias únicas.
















