La senadora y jefa de comité de Renovación Nacional (RN), María José Gatica, abandonó este lunes el comité político ampliado realizado en La Moneda, en medio de la crisis por la rebaja de condenas a acusados por delitos sexuales contra menores. La parlamentaria expresó su molestia por la decisión del Presidente José Antonio Kast de mantener a Fernando Rabat al frente del Ministerio de Justicia, pese a los cuestionamientos desde el propio oficialismo. El encuentro, que congregó a parlamentarios, jefes de partidos y ministros, abordó precisamente este tema como primer punto de la agenda.
La reunión se desarrolló en un clima de tensión tras la ratificación de Rabat en el cargo, anunciada por el Mandatario antes del comité. Kast le asignó al ministro la tarea de encabezar las medidas para corregir lo ocurrido y esclarecer cómo se llegó a la situación que generó la polémica. En ese contexto, el biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, enfatizó durante el encuentro que el Ejecutivo está haciendo todos los esfuerzos posibles por encontrar una solución y cerrar la controversia.
El reclamo de Gatica y la exigencia de responsabilidad política
Según testigos presenciales, la senadora Gatica no quedó conforme con las explicaciones entregadas por el Ejecutivo. Luego de que algunos de los presentes insistieran en la necesidad de que el proyecto de ley para impedir rebajas de condenas a abusadores de menores sea presentado y tramitado con urgencia, la parlamentaria tomó la palabra y planteó que lo mínimo que esperaba era que el ministro Rabat hubiera dejado su cargo y asumido su responsabilidad política en esta crisis.
Las mismas fuentes relataron que el reclamo de Gatica habría estado motivado por una molestia previa relacionada con la gestión de un seremi de su región, Los Ríos, cuya remoción había solicitado. Pese a ese conflicto, la senadora había mantenido una actitud cautelosa en sus críticas al gobierno, pero la decisión de Kast de mantener a Rabat terminó por colmar su paciencia. De acuerdo con los presentes, Gatica cuestionó que el ministro careciera de criterio político y sostuvo que son los parlamentarios y el propio Mandatario quienes deben someterse al escrutinio de las urnas y dar la cara ante la ciudadanía por los errores de los secretarios de Estado. “¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando?”, habría preguntado, ante el asombro de los asistentes.
Frente a su planteamiento, se le respondió que la situación no se resolvería en los términos que ella proponía y que esa tampoco era la instancia para abordarla. Acto seguido, la senadora tomó sus pertenencias y abandonó el salón, dejando en evidencia la fractura al interior del oficialismo por el manejo de esta crisis.
Composición del comité y proyecciones de la crisis
El comité político ampliado contó con la presencia de los ministros Claudio Alvarado (Interior y Secretaría General de Gobierno), Jorge Quiroz (Hacienda), José García (Secretaría General de la Presidencia), María Jesús Wulf (Desarrollo Social) y Martín Arrau (Seguridad), además del subsecretario vocero de gobierno, Gonzalo Arenas. La ausencia de Rabat en la instancia fue interpretada por algunos asistentes como una señal de la complejidad del momento.
La crisis se originó a partir de la rebaja de condenas a acusados por delitos sexuales contra menores, lo que ha generado un fuerte cuestionamiento desde diversos sectores del oficialismo y la oposición. El Ejecutivo ha anunciado la presentación de un proyecto de ley para impedir este tipo de beneficios, pero los parlamentarios exigen celeridad y responsabilidades políticas. La salida de Gatica del comité refleja la presión que enfrenta el gobierno por este caso y plantea interrogantes sobre la cohesión interna de la coalición gobernante.
Se espera que en los próximos días el Ejecutivo ingrese el proyecto de ley comprometido y que el ministro Rabat entregue explicaciones más detalladas sobre lo ocurrido. Mientras tanto, la senadora Gatica no ha emitido declaraciones públicas adicionales tras su salida del encuentro, pero su gesto marca un precedente en la relación entre RN y La Moneda. La ciudadanía, por su parte, permanece atenta a las definiciones que se adopten para evitar que hechos como este se repitan.
















