El juez Daniel Urrutia, titular del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, no se da por vencido en el proceso que busca removerlo de su cargo. Su defensa, encabezada por el abogado Carlos Quezada, ingresó un recurso de nulidad procesal ante la Corte Suprema con el objetivo de anular la votación que se ha estado llevando a cabo en su contra, alegando un error en el orden en que los ministros emitieron sus sufragios. La remoción de Urrutia se ha convertido en un caso emblemático que tensiona los límites entre la independencia judicial y la disciplina interna del Poder Judicial, y que ahora suma un nuevo capítulo jurídico.
El origen del conflicto se remonta a la semana pasada, cuando se esperaba que el máximo tribunal diera a conocer el resultado de la votación de cinco cuadernos de remoción de jueces que viajaron al extranjero estando con licencia médica. Entre ellos se encontraba el de Urrutia. Sin embargo, las vacaciones del ministro suplente Roberto Contreras —quien integra como titular en la Corte de Apelaciones de San Miguel— obligaron a suspender el acuerdo hasta que regrese a sus labores a fines de octubre y proceda a votar. La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, explicó que “el proceso va a concluir cuando el ministro Roberto Contreras se reintegre a sus funciones y así pueda dar a conocer su postura concreta en cada uno de estos cinco procesos”.
El vicio en la votación que alega la defensa de Urrutia
Según fuentes del máximo tribunal, el recurso de nulidad presentado por la defensa de Urrutia sostiene que el orden de las votaciones no se ajustó a lo que ordena el Código Orgánico de Tribunales. El artículo 84 de dicho cuerpo legal establece que en los acuerdos de los tribunales colegiados “dará primero su voto el ministro menos antiguo, y continuarán los demás en orden inverso al de su antigüedad. El último voto será de quien presida la corte”. En este caso, ya se emitieron todos los votos, incluido el de la presidenta Chevesich, y solo falta el del ministro suplente Contreras. Para la defensa, Contreras, por su condición de suplente, debió ser de los primeros en votar y no el último, lo que vicia el procedimiento.
El escrito también hace presente que Urrutia llegó a este proceso con una absolución a su favor, ya que cuando se vio su falta disciplinaria en el pleno de la Corte de Santiago, los ministros optaron por no sancionarlo. Además, se refiere al perfil del magistrado, descrito como un juez incómodo para la judicatura y constantemente reprochado desde el mundo político. La defensa cita, asimismo, las palabras de la presidenta Chevesich, quien en una vocería señaló que el artículo que mandata el orden de votación “no siempre se aplica” y que “es común que los ministros manifiesten su opinión durante la relación o antes de la votación”.
Expertos dividen opiniones sobre la nulidad y el futuro del proceso
El abogado Juan Carlos Manríquez sostiene que, pese a que el orden de la votación pudo haberse realizado en disconformidad a la ley, el resultado podría ser el mismo. “Si ya votaron en general, la interpretación que habría que decidir en el pleno es si ese es un orden absoluto, y si, en segundo lugar, la regla de la trascendencia, entonces, no se aplicaría. Si la opinión es que la regla de la trascendencia no se aplica, entonces el pleno debiera dirimir si acaso ha de votar de nuevo, con el ministro que faltaba ahora presente. Pero si entiende que, aun cuando vote al final, por la regla de la trascendencia, esto es, que el eventual vicio formal podría no tener ningún efecto, entonces, aunque voten de nuevo, el resultado sería el mismo”, explica. Una opinión similar tiene el exfiscal José Villalobos: “A mi juicio no me parece que sea una situación de relevancia y trascendencia como para invalidar el acuerdo. Lo importante es que la votación haya sido realizada sin ningún tipo de presión y con absoluta transparencia como entiendo se llevó a cabo”.
Quien tiene una visión distinta es la abogada constitucionalista Karinna Riquelme. “Un incidente de esta naturaleza tiene sustento jurídico y lo que exigen las normas y los principios imperantes es una nueva vista por un tribunal inhabilitado. El artículo 84 del Código Orgánico de Tribunales no es un formalismo, y si aparentemente la regla se invirtió, fue justo en el único caso en que importa, el de un voto potencialmente decisivo”, afirma. Riquelme agrega que “mientras no concurra el voto que falta, el acuerdo no está formado según los artículos 81 y 85 del COT, de modo que la corte tiene hoy la oportunidad de corregir el vicio y votar conforme a la ley”. La abogada también recuerda que la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la independencia de magistrados y abogados, Margaret Satterthwaite, ya cuestionó el proceso en julio por no cumplir con el debido proceso, y que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Chile en el caso Urrutia Laubreaux por sancionar disciplinariamente a este mismo juez, vulnerando su independencia.
Impacto institucional y próximos pasos en la Corte Suprema
El caso ha generado un fuerte debate sobre la aplicación de las normas procesales en el máximo tribunal y su impacto en la confianza pública en el sistema judicial. La decisión que adopte la Corte Suprema respecto del recurso de nulidad podría sentar un precedente sobre la rigurosidad de los procedimientos disciplinarios y la protección de los derechos de los jueces. El regreso del ministro Contreras a fines de octubre será clave para destrabar la votación, pero el recurso de nulidad podría reabrir el debate sobre la validez de todo lo actuado.
Mientras tanto, el juez Urrutia mantiene su cargo y su defensa insiste en que se han vulnerado garantías fundamentales. La comunidad jurídica y la opinión pública permanecen atentas a los próximos movimientos de la Corte Suprema, que deberá resolver si el vicio formal alegado tiene la entidad suficiente para anular la votación o si, por el contrario, primará el principio de trascendencia que impediría retrotraer el proceso. En un contexto donde la independencia judicial está bajo escrutinio internacional, la resolución de este caso será observada con especial atención.
















