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Airbnb prohíbe a los anfitriones exigir tareas de limpieza a los huéspedes y limita las normas de la casa




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La plataforma de alojamiento Airbnb anunció una actualización de sus políticas que prohíbe a los anfitriones exigir a los huéspedes realizar tareas de limpieza que normalmente corresponden a un limpiador profesional, como lavar los platos, quitar las sábanas o sacar la basura. La medida, que busca poner fin a años de quejas por solicitudes consideradas abusivas, se aplicará a todas las reservas realizadas en el sitio web a partir del 20 de noviembre.

La decisión responde a un malestar creciente entre los usuarios, quienes durante mucho tiempo han criticado que se les exijan tareas domésticas a pesar de que deben pagar una tarifa de limpieza. La empresa reconoció que las normas de la casa pueden resultar confusas y difíciles de gestionar, por lo que decidió rediseñarlas para que sean más claras y fáciles de encontrar. Con esta actualización, Airbnb busca equilibrar las expectativas de los anfitriones con una experiencia más razonable para los huéspedes.

Nuevas reglas: siete normas básicas y solicitudes razonables

Según las directrices actualizadas, los anfitriones podrán fijar un máximo de siete normas básicas de la casa y añadir otras peticiones siempre que sean consideradas «razonables». La compañía señaló que no se podrá exigir a los huéspedes realizar tareas que «requieran un esfuerzo o tiempo significativo, o que normalmente realizaría un limpiador». No obstante, se contemplan excepciones en circunstancias específicas, como pedir a los huéspedes que limiten el tiempo de ducha si existen restricciones de agua locales debido a la sequía.

En declaraciones a la BBC, Airbnb explicó: «Las normas de la casa ayudan a los huéspedes a comprender lo que esperan los anfitriones, pero nuestra comunidad nos ha comentado que pueden resultar confusas, engorrosas y difíciles de gestionar. Por eso, las hemos rediseñado para que sean más fáciles de encontrar y más claras de configurar, junto con una nueva política que mantiene las solicitudes razonables, sin sorpresas». La empresa también indicó que las normas del establecimiento se mostrarán de forma más destacada a partir de ahora y aparecerán en los recordatorios de la reserva.

Impacto en la comunidad y proyecciones de la medida

La medida tendrá un impacto directo en la experiencia de los huéspedes, quienes ya no se verán obligados a realizar tareas de limpieza excesivas antes de su partida. Además, Airbnb aclaró que los contratos solo se permitirán en circunstancias limitadas, como cuando lo exija la ley o las normas de la asociación de propietarios. Si bien los anfitriones no podrán imponer multas, seguirán teniendo el control de las normas de la casa y de las peticiones, siempre que cumplan con las políticas de la plataforma. En caso de que una solicitud no cumpla con las nuevas directrices, el problema se señalará y el propietario podrá apelar si no está de acuerdo.

La actualización llega en un momento en que las redes sociales han amplificado las quejas sobre anfitriones estrictos. Videos virales en TikTok, como los de Cassie y Jon, una pareja de anfitriones en Georgia, Estados Unidos, que inspeccionan minuciosamente su propiedad tras la partida de los huéspedes, han generado debate y parodias. La nueva política de Airbnb busca evitar que este tipo de situaciones se repitan y garantizar que las normas de la casa sean claras y justas para todos. Se espera que la medida entre en vigencia el 20 de noviembre y que los anfitriones deban ajustar sus listados a las nuevas disposiciones.