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Partos caen un 37,6% en Atacama y se registra un aumento en la proporción de madres migrantes

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La caída en los partos en Atacama se ha transformado en uno de los fenómenos demográficos más significativos de los últimos años para la zona norte del país, de acuerdo con las cifras oficiales entregadas por el Servicio de Salud regional. Entre los años 2018 y 2025, los nacimientos registrados experimentaron una drástica disminución del 37,6%, pasando de un total de 2.990 alumbramientos a tan solo 1.865 casos al cierre del último periodo analizado, antecedentes que constan en los formularios del Registro Estadístico Mensual (REM-A24) de la red asistencial.

Este descenso sostenido en la natalidad regional responde a diversas variables de carácter socioeconómico y cultural que afectan tanto a la Región de Atacama como al resto del territorio nacional. Entre los factores recurrentes que explican esta tendencia se encuentran la postergación de la maternidad, el aumento en el costo de la vida, las dificultades en el acceso a la vivienda propia y los cambios en los proyectos de vida de las nuevas generaciones, una realidad que impacta directamente en la planificación familiar de los habitantes de comunas como Copiapó, Vallenar y Caldera.

Transformación demográfica y aumento de madres migrantes

Junto con la contracción general en el número de nacimientos, las estadísticas institucionales del Servicio de Salud de Atacama ponen de manifiesto un cambio profundo en la composición de la maternidad regional, destacando de manera particular un incremento sostenido en la proporción de madres migrantes que hacen uso de la red pública de salud para dar a luz a sus hijos. Este fenómeno refleja los flujos migratorios experimentados por el norte grande y chico de Chile durante la última década, donde familias extranjeras han decidido asentarse de manera definitiva en el territorio.

Los datos específicos recopilados a través del REM-A24 detallan que la disminución interanual ha sido constante desde el año 2018, acelerándose de manera notoria tras la emergencia sanitaria global. Mientras los centros asistenciales y maternidades de la región enfrentan una menor demanda en salas de parto, los equipos médicos y profesionales de la salud deben adaptarse a nuevos perfiles socioculturales de pacientes, lo que exige una constante actualización en la atención perinatal, interculturalidad y en los programas de acompañamiento familiar que se brindan en los hospitales públicos de Atacama.

Desafíos para la red asistencial y proyecciones futuras

La baja en la natalidad proyecta importantes desafíos a mediano y largo plazo para las políticas públicas locales, particularmente en la planificación de la infraestructura sanitaria y educativa en la Región de Atacama. Una menor cantidad de recién nacidos repercute de forma directa, con el paso de los años, en la matrícula del sistema escolar —gestionado en la zona por los Servicios Locales de Educación Pública— y en la demanda de los servicios pediátricos de la red de salud pública, obligando a las autoridades a reorientar los recursos hacia el envejecimiento paulatino de la población y la atención de adultos mayores.

En conclusión, el informe estadístico del Servicio de Salud no solo dibuja un escenario de contracción demográfica inédito para Atacama, sino que también interpela a los planificadores regionales y comunales a diseñar estrategias integrales de apoyo a la familia y a la natalidad. Las autoridades sanitarias continúan monitoreando estos indicadores poblacionales mediante el análisis riguroso de los registros oficiales, buscando anticiparse a los requerimientos que la nueva estructura social y demográfica exigirá a la región en los próximos años.