Un grupo de estudiantes de enseñanza media del Liceo Politécnico Belén de Copiapó participará activamente en salidas pedagógicas orientadas a potenciar las visitas educativas al Parque Nacional Desierto Florido. Esta iniciativa, impulsada de manera colaborativa, busca fortalecer la educación ambiental y acercar el valioso patrimonio natural de la Región de Atacama directamente a las nuevas generaciones, permitiendo que los jóvenes vivan una experiencia de aprendizaje inmersiva en terreno dentro de uno de los ecosistemas más emblemáticos y frágiles del norte de nuestro país.
La ejecución de este programa cuenta con el respaldo estratégico y el financiamiento logístico de Minera Salar Blanco junto a la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), entidades que han aunado esfuerzos para garantizar el traslado seguro y oportuno de los alumnos desde sus establecimientos educacionales hasta el área protegida. Esta acción se inserta en una estrategia más amplia de vinculación con el entorno, diseñada para articular el desarrollo productivo con el bienestar social y el fomento del conocimiento científico escolar en la zona.
Fomento del turismo de naturaleza y aprendizaje fuera del aula
De acuerdo con los antecedentes entregados por las instituciones organizadoras, esta actividad forma parte integral del Programa de Turismo y Naturaleza. Dicha plataforma colaborativa es impulsada de manera conjunta por Corproa, ATA, Kinross y Minera Salar Blanco, consolidando un modelo de cooperación multisectorial que prioriza la educación experiencial. El propósito central radica en generar oportunidades concretas de aprendizaje fuera del aula tradicional, promoviendo en los estudiantes una conciencia ecológica profunda respecto a la biodiversidad endémica y la singularidad climática que caracteriza a la región.
Desde la perspectiva de los actores involucrados, el acercamiento de los jóvenes al fenómeno del desierto florido no solo cumple una función recreativa, sino fundamentalmente pedagógica y de conservación. A través de estas jornadas en terreno, los estudiantes logran dimensionar la fragilidad del ecosistema desértico, comprendiendo de primera mano la importancia de proteger los recursos naturales y la flora nativa frente a los desafíos del cambio climático y la presión antrópica sobre el territorio atacameño.
Impacto comunitario y proyección de la educación ambiental
La concreción de estas salidas pedagógicas responde también al trabajo sostenido que mantiene la Subgerencia de Comunidades de Minera Salar Blanco en coordinación con Corproa. Ambas organizaciones han enfatizado la necesidad de articular iniciativas que vinculen la educación formal con el turismo sustentable y la difusión cultural, permitiendo que los establecimientos educacionales vulnerables o de alta exigencia técnica accedan a recursos y experiencias que usualmente escapan de los presupuestos escolares tradicionales.
Con el desarrollo exitoso de estas jornadas en el Parque Nacional Desierto Florido, se proyecta consolidar una red de colaboración permanente entre el sector industrial, los gremios empresariales y las comunidades educativas de la Región de Atacama. Las instituciones participantes adelantaron que evaluarán la ampliación de estas experiencias hacia otros puntos de interés patrimonial y ambiental, reafirmando su compromiso con la formación integral de los jóvenes copiapinos y la construcción de una ciudadanía regional consciente de su riqueza natural.
















