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Intensa búsqueda en el sur y norte del país por presunta desgracia de dos mujeres desaparecidas tras salir a un banco en Vallenar

0:00 / --:-- Locución HD

Una profunda angustia y desesperación vive por estos días la familia de Osmery Rodríguez Solórzano y su madre, Omaira Solórzano Lira, quienes cumplen semanas desaparecidas tras un rutinario trámite en la ciudad de Vallenar, Provincia del Huasco. El caso de presunta desgracia, que actualmente moviliza activamente a Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público, se originó el pasado lunes 5 de octubre, fecha en que ambas mujeres perdieron todo contacto con su entorno cercano luego de acudir a una sucursal bancaria para realizar el cambio de dólares a moneda nacional. Desde entonces, sus teléfonos celulares se mantienen apagados y sin registro de actividad, desencadenando un operativo interregional que ha trasladado las diligencias investigativas desde el norte del país hasta sectores de las comunas de Concepción, Hualpén y Talcahuano, en la Región del Biobío.

Los antecedentes recopilados indican que el último contacto directo ocurrió cerca de las 15:40 horas de aquel lunes, cuando Diego Sarrias, pareja de Osmery, dejó de recibir respuestas a sus mensajes. La joven le había comunicado tempranamente sus planes de acudir a la entidad bancaria, una diligencia que realizaba habitualmente. Sin embargo, con el paso de las horas la incertidumbre se transformó en alerta, motivando la interposición inmediata de una denuncia formal por presunta desgracia y el inicio de recorridos conjuntos con personal policial en la capital provincial del Huasco. La situación cobró un cariz aún más desconcertante días después, cuando desde el propio terminal telefónico de Osmery se recibió un mensaje de texto que aseguraba que ambas se encontraban en buen estado y supuestamente prestando declaración en un cuartel de la PDI, versión que fue categóricamente descartada por la institución policial al no registrarse ninguna visita o ingreso de las afectadas.

Pistas falsas y un desesperado recorrido por el sur del país

Ante el nulo resultado de las primeras indagatorias en la Región de Atacama y aferrándose a cualquier indicios que permitiera dar con su paradero, Diego Sarrias emprendió un viaje hacia la Región del Biobío siguiendo una pista vinculada a la dirección de la expareja de su suegra. Tras arribar de madrugada a la capital penquista, el joven recorrió a pie extensos tramos carreteros y sectores residenciales de Hualpén y Talcahuano consultando a vecinos y transeúntes sobre el paradero de las mujeres. No obstante, las expectativas chocaron con la realidad al constatar que el domicilio buscado correspondía a un inmueble que había sufrido un incendio, logrando corroborar posteriormente que el individuo reside desde hace un año en la ciudad de Iquique, completamente ajeno a la situación que afecta a la familia.

Las diligencias policiales y ministeriales continúan desarrollándose de manera paralela en el norte y el sur del territorio nacional, evaluando cada uno de los flujos de comunicación y los movimientos financieros registrados previo a la pérdida de contacto. Los investigadores analizan tanto la veracidad de los mensajes recibidos tras la desaparición como las posibles hipótesis en torno a un eventual delito o a un desplazamiento voluntario del cual no existen certezas. Mientras tanto, el círculo cercano de las afectadas insiste en la necesidad de ampliar la colaboración ciudadana para esclarecer los hechos que rodean este complejo escenario en la Provincia del Huasco.

Llamado a la comunidad y continuidad de las diligencias investigativas

La incertidumbre respecto a las circunstancias que rodearon la desaparición en Vallenar mantiene en alerta a las policías, quienes han reiterado el llamado a la comunidad para aportar cualquier dato certero que permita ubicar a Osmery Rodríguez y a Omaira Solórzano. Los familiares han enfatizado que cualquier información, por mínima que parezca, puede resultar vital para esclarecer si las mujeres sufrieron algún tipo de ilícito, si decidieron trasladarse por sus propios medios o si fueron víctimas de la acción de terceros. Las instituciones a cargo del caso mantienen canales abiertos para recibir antecedentes de manera confidencial, mientras la comunidad del norte y sur del país sigue atenta a los avances de esta investigación por presunta desgracia.