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CPC e INACAP presentan en Copiapó hoja de ruta para Atacama: proyectan alzas de hasta 25,6% del PIB regional

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La Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) e INACAP presentaron este martes en Copiapó el documento “Atacama: Motores productivos, inversión y talento para el desarrollo regional”, una hoja de ruta que busca transformar las capacidades productivas de la región en más inversión, productividad y empleo formal. El informe fue entregado al Presidente de la República, José Antonio Kast, en el marco de Expo FOREDE 2026, organizada por la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa). El estudio proyecta alzas de hasta 25,6% del PIB regional en un escenario de activación de proyectos, consolidando a la minería y la energía renovable como los principales motores de desarrollo.

La elaboración del documento contó con la participación de gremios locales como la CChC Atacama, APECO, ASOMICO, la Asociación de Turismo de Atacama y la Asociación Gremial Minera de Pirquineros de Tierra Amarilla, además de actores del mundo público y académico. Este esfuerzo colaborativo refleja la necesidad de articular visiones entre el sector privado, las instituciones educativas y las autoridades para identificar las competencias que demandarán las actividades productivas y así cerrar brechas de capital humano en la región.

Focus keyphrase: motores productivos regionales y proyecciones de crecimiento

El estudio plantea tres escenarios de desarrollo. El primero, denominado Tendencial, considera 76 proyectos por US$ 17.417 millones que ya cuentan con cronograma de construcción o están en ingeniería de detalle. Estos declaran 27.451 puestos temporales en construcción y, una vez en operación, tendrían un efecto equivalente a 11.001 puestos y un alza de 9,6% del PIB regional. El escenario de Activación suma otros 80 proyectos en tramitación, totalizando 156 iniciativas por US$ 40.887 millones, con un efecto en operación equivalente a 23.971 puestos y un 25,6% del PIB de Atacama. El informe advierte que se trata de órdenes de magnitud de largo plazo, que dependen de que los proyectos se concreten, y que los puestos equivalentes no representan necesariamente nuevos empleos netos.

El tercer escenario, llamado Despegue, simula una mejora de 10% en la productividad de los sectores priorizados. En ese caso, la estimación es de un aumento de 9,2% del PIB y de 5,4% del empleo, con cerca de 7.800 puestos de trabajo adicionales. La propuesta apunta a la minería del cobre y del hierro y a la energía renovable como ejes del desarrollo. En minería, plantea ampliar el procesamiento local y fortalecer a los proveedores regionales; en energía, propone resolver las restricciones de transmisión y almacenamiento.

La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, afirmó que “la demanda mundial de minerales y energías limpias abre una oportunidad muy importante para Atacama. La región tiene experiencia y capacidades para aprovecharla”. Por su parte, el rector de INACAP, Lucas Palacios, señaló que “las instituciones educativas debemos trabajar estrechamente con las empresas, los gremios y las autoridades, identificando las competencias que demandarán las actividades productivas”. Ambas declaraciones subrayan la importancia de la colaboración público-privada para materializar las proyecciones.

Impacto en la comunidad y próximas etapas del informe

El documento también identifica oportunidades en desalación, minerales críticos y relaves, logística vinculada al corredor bioceánico, agroindustria en los valles de Copiapó y Huasco, y turismo astronómico y de naturaleza. Para eso, advierte, se necesita resiliencia hídrica, vivienda y formación de talento. Estas áreas representan un potencial significativo para diversificar la economía regional y generar empleos en sectores distintos a la minería tradicional.

El informe forma parte de la iniciativa “Motores Productivos Regionales”. Después de Atacama, se presentarán los informes de Aysén y Coquimbo, y durante 2027 la iniciativa se extenderá a todas las regiones del país. Con ello, se espera que este tipo de estudios sirva como insumo para la toma de decisiones de inversión y políticas públicas orientadas al desarrollo productivo con equidad territorial.