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Carlos III califica la esclavitud como «capítulo vergonzoso» pero evita disculpa formal en la Commonwealth

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El rey Carlos III calificó este martes la esclavitud como un «vergonzoso capítulo» de la historia del Reino Unido, al intervenir ante los líderes reunidos en la Reunión de Jefes de Gobierno de la Commonwealth (CHOGM, por sus siglas en inglés), que se celebra en Antigua y Barbuda. El monarca afirmó que la trata de esclavos inunda «su corazón de horror y su alma con el dolor más profundo y personal», pero no llegó a ofrecer una disculpa formal en nombre de la Corona británica, un gesto que sí estudia el gobierno laborista de Andy Burnham.

La cita de la Commonwealth, que reúne a 56 países, muchos de ellos antiguas colonias británicas, ha estado marcada por las demandas de reparación por la esclavitud y el colonialismo. Varios estados del Caribe han presionado para que el Reino Unido aborde formalmente su responsabilidad histórica en el comercio transatlántico de esclavos, que durante siglos desplazó a millones de africanos hacia las Américas. El debate sobre las reparaciones ha cobrado fuerza en los últimos años, especialmente tras el movimiento Black Lives Matter y las demandas de justicia racial a nivel global.

El contexto de la cumbre y la postura del gobierno británico

El primer ministro Andy Burnham, del Partido Laborista, ha mostrado una disposición más abierta que sus predecesores a reconocer los errores históricos del Imperio. Según fuentes citadas por medios británicos, su gobierno estaría dispuesto a romper una política sostenida por Londres durante décadas y ofrecer una disculpa formal a las naciones de la Commonwealth por la participación del Imperio Británico en el comercio de esclavos. Sin embargo, no será el rey Carlos III el encargado de transmitir ese arrepentimiento, lo que ha generado críticas entre quienes esperaban un gesto más contundente del monarca.

En su discurso, Carlos III se limitó a expresar su pesar personal y a reconocer el sufrimiento causado, pero evitó cualquier fórmula de disculpa oficial. «La esclavitud es un capítulo vergonzoso de nuestra historia», señaló, añadiendo que le produce «horror» y un «dolor profundo y personal». Sus palabras fueron recibidas con expectación por los líderes asistentes, algunos de los cuales han exigido compensaciones económicas y un reconocimiento pleno de los daños causados.

Reacciones y próximos pasos hacia una posible disculpa

La decisión del gobierno laborista de evaluar una disculpa formal marca un giro significativo en la política exterior británica. Hasta ahora, Londres había evitado pronunciar una disculpa oficial, argumentando que la esclavitud fue abolida hace casi dos siglos y que las reparaciones no eran viables. No obstante, el creciente consenso internacional y la presión de los países caribeños han llevado a Burnham a reconsiderar esta postura. Se espera que en los próximos meses se anuncien medidas concretas, que podrían incluir desde un reconocimiento simbólico hasta fondos para proyectos de desarrollo en las naciones afectadas.

La cumbre de la Commonwealth en Antigua y Barbuda concluirá con una declaración conjunta que probablemente refleje las tensiones entre el deseo de justicia histórica y las reticencias de algunos sectores británicos. Mientras tanto, el rey Carlos III ha dejado claro que su rol es el de expresar empatía, pero no el de comprometer a la Corona en un acto de disculpa que corresponde al gobierno. La comunidad internacional observa de cerca si el Reino Unido dará finalmente un paso al frente en un debate que sigue dividiendo a la sociedad británica y que tiene profundas implicancias para las relaciones con sus antiguas colonias.