La actividad económica de Chile registró un leve crecimiento de 0,2% en septiembre en comparación con el mismo mes del año anterior, según informó este lunes el Banco Central. El dato del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), considerado un referente del Producto Interno Bruto (PIB), rompe así con dos meses consecutivos de contracciones en julio y agosto, entregando un respiro a la economía nacional. No obstante, el desempeño estuvo marcado por la persistente caída de la minería, sector clave para regiones como Atacama y la Provincia del Huasco.
El Imacec de septiembre se vio impulsado principalmente por el dinamismo de los servicios y el comercio, que compensaron el retroceso de la producción minera. Este resultado se produce en un contexto de desaceleración global y de precios del cobre que han mostrado volatilidad, factores que afectan directamente las decisiones de inversión en la gran minería. Para Chile, y en particular para territorios como Atacama, donde la actividad minera representa una parte sustancial del empleo y los ingresos fiscales, la caída del sector enciende alertas sobre la sostenibilidad de la recuperación.
Imacec y minería: un crecimiento desigual que impacta en Atacama
El Banco Central detalló que la variación anual del Imacec en septiembre fue de 0,2%, mientras que la serie desestacionalizada no registró crecimiento respecto al mes previo. La minería, en tanto, volvió a anotar una contracción, acumulando varios períodos de retroceso. Aunque el instituto emisor no desglosó en su comunicado las cifras específicas por rama, el comportamiento del sector minero sigue siendo uno de los principales lastres para la economía chilena, dada su ponderación en el PIB y su efecto multiplicador en las regiones del norte.
Analistas locales han señalado que la caída de la minería responde a una combinación de factores: menores leyes de mineral en algunas faenas, restricciones operativas y una inversión contenida en nuevos proyectos. En Atacama, la producción de cobre de yacimientos como Candelaria y Caserones, así como la pequeña y mediana minería de la Provincia del Huasco, sienten el impacto de esta tendencia. Las autoridades regionales han manifestado su preocupación por el efecto en el empleo y en los encadenamientos productivos, aunque confían en que los precios internacionales del cobre repunten en los próximos meses.
Proyecciones y desafíos para la recuperación económica
El ministro de Hacienda, en declaraciones recientes, destacó que el crecimiento de 0,2% “muestra que la economía está resistiendo en un entorno externo complejo”, pero reconoció que la minería “sigue siendo un desafío”. Desde el Banco Central, en tanto, se ha insistido en que la evolución del Imacec estará condicionada por la inversión y por la demanda externa, especialmente de China, principal comprador del cobre chileno. Para las regiones mineras, la recuperación del sector es crucial: en Atacama, cada punto de caída de la producción se traduce en menores ingresos para los gobiernos locales y en una presión adicional sobre el empleo.
De cara al último trimestre del año, las proyecciones apuntan a un crecimiento moderado, con la minería aún sin dar señales claras de repunte. El Imacec de septiembre, si bien positivo, evidencia una economía de dos velocidades: mientras los servicios y el comercio avanzan, la minería continúa en terreno negativo. Para la Provincia del Huasco y el resto de Atacama, el desafío será diversificar la matriz productiva y fortalecer sectores como la agricultura, el turismo y las energías renovables, de modo de reducir la dependencia de un sector que, por ahora, no logra revertir su caída.





