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Cicuta: la planta tóxica que se confunde con perejil y ya cobró una vida en Chile

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La cicuta (Conium maculatum) es una planta venenosa que se encuentra presente en Chile y cuya ingestión accidental puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte. Su parecido con especies comestibles como el perejil y otras plantas silvestres aumenta el riesgo, especialmente para quienes recolectan vegetales sin una identificación botánica confiable. Tras las lluvias, la proliferación de esta especie en campos y caminos de distintas regiones del país ha vuelto a encender las alertas sanitarias.

La cicuta se distribuye en Chile entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos, además del Archipiélago Juan Fernández. Crece principalmente en orillas de caminos, calles, terrenos baldíos o depósitos de basura, sobre todo en lugares sombríos y húmedos. Su presencia en espacios frecuentados por la población obliga a reforzar las medidas de prevención, según advierten los expertos. Un antecedente trágico ocurrió en 2020, cuando un menor de ocho años falleció intoxicado tras ingerir una de estas plantas en el patio de su casa, en el sector Los Morillos de Santa Oliva de Quillota.

Características y toxicidad de la cicuta

De acuerdo con antecedentes del Instituto de Salud Pública (ISP), la planta tiene tallos lisos y huecos, a menudo con manchas violáceas, hojas muy divididas y pequeñas flores blancas agrupadas en umbelas. Sin embargo, Fernando Torres, toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello (UNAB), advierte que «estos rasgos no bastan para determinar si una planta es segura para el consumo». Todas sus partes son tóxicas.

El daño se debe a alcaloides piperidínicos, en especial la coniína y la γ-coniceína, que actúan sobre los receptores nicotínicos de acetilcolina del sistema nervioso. Luego de una estimulación inicial, estas sustancias pueden provocar un bloqueo neuromuscular, con debilidad progresiva y parálisis de los músculos respiratorios. Por eso, una exposición que parece leve puede transformarse en una emergencia vital. Entre las manifestaciones clínicas figuran náuseas, vómitos, dolor abdominal, mareos, confusión y temblores; en los casos graves aparecen parálisis, alteración del estado de conciencia e insuficiencia respiratoria.

Recomendaciones y llamado a la prevención

Los síntomas pueden presentarse con rapidez, y el académico recalca que, ante la sospecha de una ingestión, no hay que esperar a que se manifiesten para pedir ayuda médica. El tratamiento hospitalario se basa en medidas de soporte vital, vigilancia respiratoria y cardiovascular y, cuando corresponde, ventilación mecánica. Según Torres, detectar a tiempo la exposición y recibir atención médica oportuna reduce las complicaciones. Las autoridades sanitarias insisten en no inducir el vómito y acudir de inmediato a un servicio de urgencia.

El Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC) atiende las 24 horas del día, todos los días, en el teléfono +56 2 2635 3800. Ante cualquier duda sobre la ingesta de plantas silvestres, se recomienda contactar a este servicio o concurrir al centro asistencial más cercano. La prevención es clave: no recolectar vegetales sin identificación botánica y mantener a los niños alejados de plantas desconocidas.