La visita oficial del ministro de Agricultura, Jaime Campos, a la Región de Maule se vio marcada por un **conflicto público** de alta intensidad que derivó en una exigencia directa de renuncia por parte del sector productivo. El incidente ocurrió en la comuna de Sagrada Familia, provincia de Curicó, donde el vicepresidente de la organización Agricultores Unidos, Juan Baeza, protagonizó un gesto simbólico al entregarle a la máxima autoridad agropecuaria una caja de herramientas de juguete. Este acto, cargado de ironía, buscaba denunciar la supuesta falta de compromiso del gobierno central con la agricultura tradicional y los pequeños productores, quienes se sienten desamparados ante la magnitud de los daños recientes.
El contexto de esta confrontación es el deterioro significativo de las condiciones productivas en la zona centro-sur del país, provocado por una sucesión de sistemas frontales que trajeron consigo intensas precipitaciones, granizadas y vientos de fuerte intensidad. Para los agricultores de la Región de Maule, la respuesta estatal ha sido insuficiente y tardía, lo que ha generado un clima de desconfianza y frustración que estalló durante la gira ministerial. La entrega del juguete no fue un acto aislado, sino que estuvo acompañada de una carta formal donde se le pedía al ministro que «diera un paso al costado» para permitir que el agro salga adelante, argumentando que el campo no es un lugar para aprender a gobernar.
Reclamo por emergencia agrícola y gestión estatal
Durante el encuentro, Juan Baeza fue contundente en sus declaraciones, señalando al ministro Campos: «Es un juguete porque usted ha estado jugando con la agricultura tradicional y los pequeños grandes agricultores. Y le digo la verdad, si usted ama Chile, quiere a Chile, respeta la agricultura chilena, trate de dar un paso al costado». Ante esta acusación directa de incumplimiento de compromisos, la autoridad de gobierno respondió con firmeza, aclarando que «no he prometido nada», lo que intensificó la tensión entre el Ejecutivo y el gremio. La carta adjunta al regalo reforzó el mensaje: «Estas herramientas son de juguete. Se las dejo para que juegue con ellas y no con los agricultores de Chile».
A pesar del conflicto interpersonal, la visita tuvo un componente técnico y administrativo de gran relevancia para la región. El ministro Campos procedió a declarar la **emergencia agrícola** en 14 comunas de la Región de Maule, una medida que habilita la activación de instrumentos de apoyo para los productores silvoagropecuarios y los habitantes rurales afectados. La resolución abarca comunas clave de las provincias de Talca (Talca, Curepto, Maule, Río Claro, Pencahue y San Clemente), Curicó (Teno, Romeral, Curicó, Rauco, Sagrada Familia y Molina) y Linares (Parral y Retiro). Esta declaración se fundamenta en antecedentes técnicos que confirman pérdidas en la producción, daños en la calidad de los cultivos, anegamiento de suelos y riesgos fitosanitarios asociados al exceso de humedad.
Impacto de la emergencia agrícola en el Maule
La implementación de la emergencia agrícola permitirá disponer de herramientas financieras y técnicas destinadas a mitigar el impacto económico de los eventos meteorológicos. Sin embargo, la medida estará sujeta a los procedimientos de focalización, la normativa vigente y la disponibilidad presupuestaria establecida por la autoridad competente. Para los agricultores, esta declaración es un paso necesario, aunque consideran que la gestión política debe alinearse mejor con las necesidades reales del territorio para evitar que la crisis climática se convierta en una crisis social y productiva de mayor envergadura.
El incidente en Sagrada Familia refleja la creciente brecha entre la percepción de los productores locales y la gestión centralizada de la política agropecuaria. Mientras el gobierno busca normalizar la situación mediante declaraciones de emergencia, el sector exige una interlocución más directa y efectiva que garantice la sostenibilidad de la agricultura tradicional frente a los desafíos climáticos actuales. La situación queda ahora en manos de las autoridades regionales y el Ministerio de Agricultura para definir las acciones concretas que beneficiarán a las 14 comunas afectadas.









