En el marco de una de las temporadas del desierto florido más destacadas de las últimas décadas, la muestra “Visión de abeja: experiencia floral inmersiva” ofrece a los visitantes un sobrevuelo virtual en 360 grados por los campos de flores nativas del desierto de Atacama, adoptando la perspectiva de una abeja. La experiencia floral inmersiva busca revelar las señales invisibles que existen entre las flores y sus polinizadores, y está disponible en el Museo de Historia Natural de Valparaíso hasta el 7 de noviembre de 2026.
La iniciativa surge en un momento especialmente significativo para la biodiversidad del norte de Chile. Según el Gobierno Regional de Atacama, la floración de este año podría extenderse por cerca de 17.667 kilómetros cuadrados, con más de 200 especies nativas anuales y geófitas, plantas herbáceas que permanecen ocultas bajo tierra hasta que las condiciones ambientales propician su crecimiento. Este fenómeno, que tiñe de color el paisaje desértico, constituye un ecosistema complejo donde las relaciones entre flora y fauna resultan fundamentales para su continuidad.
Experiencia floral inmersiva: un jardín digital con visión ultravioleta
La muestra permite comparar la visión humana con una interpretación de la percepción visual de las abejas, incluyendo la capacidad de detectar la luz ultravioleta, invisible para nuestros ojos. “Al construir la experiencia, una de las cosas que quisimos incluir fue el conocimiento que existe sobre patrones y señales que han desarrollado por siglos las plantas para orientar a los polinizadores hacia sus fuentes de alimento”, asegura Viviana Álvarez Chomón, diseñadora e investigadora en artes mediales, quien desarrolló la muestra junto al biólogo Jaime Martínez Harms, del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) La Cruz. La curatoría y mediación están a cargo de Mónica Araus Sieber.
El recorrido de realidad virtual incorpora dos especies nativas emblemáticas del desierto de Atacama: la Cistanthe longiscapa, conocida como pata de guanaco, y la Argylia radiata, o flor del jote. Los visitantes, acompañados por mediación en sala, pueden explorar un jardín digital y aproximarse a la manera en que las abejas perciben su entorno. La experiencia ha generado comentarios entusiastas: “Maravillosa experiencia, sobrecogedora”, “Gracias por la experiencia, como amante de las flores nativas me encantó ser una abeja”, son algunas de las impresiones recogidas.
Impacto y proyecciones: conservación y educación ambiental
Comprender el papel de los polinizadores resulta crucial frente a los desafíos que enfrenta la biodiversidad en Chile y el mundo. El biólogo Jaime Martínez complementa: “La conservación de las plantas nativas y de los organismos que contribuyen a su reproducción requiere reconocer que los ecosistemas dependen de relaciones que, aunque muchas veces pasan inadvertidas, son fundamentales para la continuidad de la vida en nuestro planeta”. La muestra busca, precisamente, sensibilizar sobre estas interacciones ocultas.
El proyecto es financiado por el Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, con el apoyo de INIA La Cruz. Permanecerá abierto al público hasta el 7 de noviembre de 2026 en el Museo de Historia Natural de Valparaíso. Para inscripciones e información, los interesados pueden visitar el sitio web visiondeabeja.cl. Esta iniciativa no solo acerca el conocimiento científico a la comunidad, sino que también promueve una nueva forma de valorar el patrimonio natural de Atacama.









