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El precio internacional del petróleo Brent alcanzó los US$110 por barril durante la jornada del viernes 16 de octubre de 2026, marcando un punto crítico para la economía chilena y la industria minera. El crudo de referencia cerró la sesión en US$109,86, registrando un aumento del 3,7% y situándose en su nivel más alto desde el 19 de mayo. Simultáneamente, el West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, avanzó un 3,5% hasta los US$101,41 por barril. Este repunte brusco en las cotizaciones globales genera una presión inmediata sobre los costos de los combustibles, el transporte y las operaciones industriales en países importadores netos de energía, como Chile.
El escenario se enmarca en un contexto de alta volatilidad geopolítica, donde la intensificación de los riesgos de seguridad sobre la infraestructura energética de Medio Oriente ha sido el detonante principal. Durante la jornada, una coalición liderada por Arabia Saudita informó la interceptación y destrucción de un misil balístico dirigido hacia Yanbu, un puerto estratégico en la costa del mar Rojo que permite exportar crudo mediante rutas alternativas al estrecho de Ormuz. Aunque los antecedentes iniciales no reportaron daños físicos en las instalaciones petroleras de Yanbu, la posibilidad de ataques contra terminales y oleoductos ha introducido una incertidumbre significativa en los mercados, anticipando nuevas presiones sobre los precios de los combustibles en Chile.
Impacto del precio del petróleo Brent en la logística minera
Para la Región de Atacama y la Provincia del Huasco, esta dinámica internacional tiene consecuencias directas en la cadena de suministro. El diésel, insumo fundamental para la flota de camiones mineros, maquinaria pesada y transporte de carga, es altamente sensible a las variaciones del crudo. Expertos del sector energético advierten que el aumento de US$3,94 en el precio del Brent respecto de su cierre anterior se traducirá, con un rezago de pocas semanas, en un incremento en el precio del gasoil y el diésel en las estaciones de servicio del norte grande. Esto impacta directamente la rentabilidad de las operaciones mineras, que dependen de la eficiencia logística para mantener sus costos operativos (OPEX) bajo control.
Además de los factores saudíes, el mercado reacciona a los ataques contra la infraestructura energética de Rusia y el incremento de incidentes militares en las proximidades del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. En el balance semanal, el petróleo europeo acumuló un incremento del 4,9%, mientras que el estadounidense avanzó un 10,4%, reflejando la severa volatilidad del mercado energético. Esta inestabilidad obliga a las empresas mineras y transportistas de la zona a revisar sus contratos de provisión de combustibles y a considerar estrategias de cobertura para mitigar el impacto en sus balances financieros.
Proyecciones de costos y desafíos para el transporte regional
Las proyecciones indican que, si el precio del petróleo Brent se mantiene por encima de la barrera de los US$110, el costo del transporte de carga en la Región de Atacama podría experimentar un alza significativa en el próximo trimestre. Esto afectará no solo a la minería, sino también al abastecimiento de alimentos y bienes de consumo en las comunas de Vallenar, Freirina, Huasco y Alto del Carmen, así como en Copiapó y Caldera. El alza en el diésel se transferirá a los fletes, encareciendo la logística de última milla y la distribución regional.
Ante este panorama, las autoridades regionales y los gremios mineros mantienen un monitoreo constante de las cotizaciones internacionales. La prioridad es evaluar la necesidad de implementar medidas de contingencia o subsidios temporales si la presión sobre los precios de los combustibles se vuelve insostenible para el sector productivo. El cierre de esta semana deja claro que la seguridad energética global sigue siendo un factor determinante para la estabilidad económica de Chile, exigiendo a los actores locales una adaptación rápida a las nuevas realidades de costos impuestas por la geopolítica internacional.












