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Petróleo Brent supera los 112 dólares por riesgo de ataques en el Golfo Pérsico

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El precio del petróleo Brent ha alcanzado este martes su nivel más alto desde principios de mayo, superando los 112 dólares por barril, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad del suministro energético en el Golfo Pérsico. El riesgo de nuevos ataques a instalaciones petroleras, sumado a la orden de Estados Unidos de evacuar parte del personal de sus embajadas en la región, ha impulsado una escalada de precios que impacta directamente en los mercados internacionales y, por ende, en la economía chilena.

La situación se produce a pesar de que el flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, ha crecido hasta niveles similares a los previos al estallido de la guerra. Según informaciones internacionales, el ejército de Estados Unidos y el de Israel estarían elaborando planes para atacar Irán después de las elecciones de este fin de semana, en una operación que incluiría ataques sobre infraestructuras energéticas y arsenales de drones y misiles. Este escenario mantiene en vilo a los operadores del mercado, que temen una interrupción del suministro.

Riesgo geopolítico y su impacto en el precio del petróleo

El riesgo geopolítico se ha materializado en las últimas horas con un ataque con drones contra el yacimiento de Shaybah, operado por Saudi Aramco, que dejó dos personas fallecidas, aunque no afectó las operaciones. La empresa, no obstante, ha evacuado sus instalaciones principales como medida preventiva. Este incidente, reportado por medios internacionales, subraya la vulnerabilidad de la infraestructura petrolera en la región y explica la reacción alcista de los precios.

Analistas del sector señalan que la prima de riesgo asociada a un posible conflicto militar directo entre Irán y las fuerzas de Estados Unidos e Israel ha añadido entre 10 y 15 dólares al precio del barril en las últimas jornadas. La incertidumbre sobre la duración y magnitud de una eventual escalada mantiene a los inversores en una posición defensiva, lo que se traduce en una mayor volatilidad y en precios que podrían seguir subiendo si la tensión no disminuye.

Consecuencias para Chile y la región de Atacama

El encarecimiento del petróleo tiene un efecto directo en la economía chilena, especialmente en el precio de los combustibles y en los costos de transporte y producción industrial. En la Región de Atacama, donde la minería y el transporte de carga son actividades preponderantes, un alza sostenida del crudo podría incrementar los costos operativos de las empresas locales y afectar la competitividad de sectores como la pequeña minería y la agricultura.

Asimismo, el alza del petróleo suele traducirse en un aumento de las tarifas eléctricas, dado que una parte de la generación en Chile aún depende de combustibles fósiles. Para los hogares de la Provincia del Huasco, esto podría significar un mayor gasto en electricidad y combustibles en los próximos meses, justo cuando la economía regional intenta recuperarse de los efectos de la pandemia.

Las autoridades económicas chilenas monitorean de cerca la evolución de los precios internacionales, aunque hasta ahora no han emitido declaraciones públicas sobre posibles medidas para mitigar el impacto. Se espera que en los próximos días el Ministerio de Hacienda y la Comisión Nacional de Energía evalúen la situación y, de ser necesario, anuncien acciones para contener las alzas en los precios locales.

Mientras tanto, la atención mundial sigue puesta en el Golfo Pérsico. La posibilidad de un ataque militar contra Irán y la respuesta que este pueda generar mantienen en vilo a los mercados, que temen una escalada que podría llevar el precio del barril aún más arriba. En ese escenario, Chile, como economía abierta y dependiente de las importaciones de petróleo, no sería ajeno a las consecuencias.