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ONU ordena desmantelar la Minurso tras 35 años sin referéndum en el Sáhara Occidental

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La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) se extinguió en la medianoche del sábado, luego de que el Consejo de Seguridad no lograra renovar su mandato anual debido al veto cruzado de Estados Unidos y Rusia. La ONU ordenó este domingo el desmantelamiento inmediato de la misión, que durante 35 años no pudo cumplir el encargo de organizar un referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui. La decisión fue anunciada mediante un comunicado oficial en el que se informa que «comienza el período de liquidación de la misión, durante el cual un equipo reducido supervisará el repliegue ordenado de sus recursos y efectivos».

La Minurso fue creada en 1991 para supervisar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y preparar la consulta de autodeterminación. Sin embargo, el bloqueo de las partes y el cambio de posición de Estados Unidos, que en 2020 reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, convirtieron a la misión en una simple observadora de una guerra de baja intensidad. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, solicitó a las partes en conflicto que cooperen plenamente para garantizar una retirada ordenada y en el menor tiempo posible.

El veto cruzado que sella el fin de la Minurso

El viernes, el Consejo de Seguridad votó una resolución impulsada por Washington que buscaba renovar el mandato de la Minurso y establecer el plan de autonomía bajo soberanía marroquí como único marco negociador. La propuesta obtuvo 11 votos a favor y tres abstenciones, pero fue bloqueada por el veto de Rusia. A su vez, Moscú presentó una contrapropuesta que también fue vetada por Estados Unidos. Este doble veto, inédito desde la Guerra Fría, precipitó el fin de la misión.

El alto funcionario de la ONU consultado por El País Chile en la sede de la Minurso en El Aaiún explicó que la misión actuaba como un «trip wire (cable de detonación o de alarma) político» no solo entre Marruecos y el Polisario, sino también entre Argelia y Marruecos. «Sin nuestra presencia la situación corre el riesgo de ser bastante peor, con implicaciones regionales reales para la estabilidad», advirtió. La Minurso contaba con unos 500 integrantes, entre 300 civiles y 200 militares que patrullaban desarmados.

Riesgo de escalada bélica y reacciones encontradas

La salida de los observadores de la ONU, que operaban en una zona tapón al este del muro que divide el territorio, amenaza con expandir las operaciones militares marroquíes contra el Frente Polisario. Una fuente conocedora de la realidad sobre el terreno advirtió que las acciones de persecución en caliente contra comandos saharauis podrían ampliarse más allá de las fronteras de Mauritania o Argelia, con el riesgo de una internacionalización del conflicto. El alto el fuego suscrito en 1991 ya se había quebrado en 2020, cuando se reanudaron los ataques con drones y los incidentes en el muro.

Marruecos se apresuró a celebrar la extinción de la misión. Un comunicado del Palacio Real difundido la noche del viernes sentenció que «se cierra así una página de 35 años. Heredada de un contexto anacrónico y superado, esta misión ha constituido durante mucho tiempo un instrumento de internacionalización de un diferendo regional». Rabat pretende que la retirada se complete en un plazo máximo de un mes y ha insistido en sacar el tema del Sáhara de la agenda del Consejo de Seguridad para derivarlo a acuerdos bilaterales y regionales. El parlamentario marroquí Lahcen Haddad anticipó que Marruecos dará por concluida la presencia de la Minurso y retirará la cuestión de Naciones Unidas.

Por su parte, el Frente Polisario rechazó el fin de la misión y advirtió sobre las consecuencias. Sidi Mohamed Omar, delegado del Polisario ante la ONU, aseguró que el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación es «una línea roja que no se negocia». Omar sostuvo que, de haber sido aprobada, la resolución de Washington hubiese «revertido todo el proceso del Sáhara Occidental» en la ONU. El Sáhara Occidental figura en la lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización.

La extinción de la Minurso deja un vacío en la supervisión del conflicto y aumenta la incertidumbre sobre la estabilidad en el Magreb. La comunidad internacional observa con preocupación cómo se desvanece un mecanismo que, pese a sus limitaciones, mantenía un canal de comunicación y alerta temprana. Mientras Marruecos y el Polisario mantienen posiciones irreconciliables, la región queda expuesta a una escalada que podría tener repercusiones más allá de sus fronteras.