La cantante y actriz Hilary Duff reveló por qué se hartó de Lizzie McGuire y cortó durante 20 años el vínculo con la etapa que le dio el éxito, en una entrevista con la revista Paper. La artista, de 39 años, confesó que el agotamiento de interpretar al personaje que la catapultó a la fama la llevó a rechazar todo lo relacionado con la serie de Disney Channel y a dejar de cantar What Dreams Are Made Of, el tema principal de la película de 2003. “Estaba harta de Lizzie”, afirmó Duff sobre las grabaciones del filme, en declaraciones que han dado la vuelta al mundo y que reabren el debate sobre las estrellas infantiles y la presión mediática.
La historia de Duff es un ejemplo de cómo la fama temprana puede convertirse en una carga emocional. La actriz tenía solo 13 años cuando comenzó a grabar la serie, que se emitió entre 2001 y 2004 y alcanzó 65 episodios, además de una película y un corto. Ese ascenso meteórico la convirtió en un ícono adolescente, pero también la hizo sentir que perdía su identidad detrás del personaje. “Había grabado 30 episodios un año y 35 al siguiente. Me convertí en una gran estrella. Todo el mundo me llamaba Lizzie. Y luego fui a Italia a rodar esa película, y creo que pensé: ‘Ya estoy harta de ti. Esto ya no es divertido’”, relató en la entrevista. Ese malestar la llevó a tomar distancia de todo lo que tuviera que ver con Lizzie McGuire, incluida la música que la hizo famosa.
El reencuentro con ‘What Dreams Are Made Of’ y el perdón a su pasado
Durante dos décadas, Duff se negó a interpretar What Dreams Are Made Of, la canción más emblemática de la película. “Ahora, cuando la canto, me siento mucho mejor y puedo unirme a la celebración de lo que significó para la gente y lo que significa para mí ahora”, subrayó la artista. Y agregó: “No quiero parecer desagradecida por haberlo hecho, pero en ese momento estaba bastante agotada. Estaba intentando crear a Hilary Duff independientemente de Lizzie, así que justo en ese punto pensé: ‘Nunca volveré a cantar esa canción’. Y ni siquiera me pertenecía. No era mi canción para cantarla. Pero ahora siento que sí lo es”. La cantante reconoció que ser una estrella infantil y intentar dar el salto a la adultez fue “muy raro”, y que le costó que la tomaran en serio fuera de Disney Channel.
El cambio de actitud de Duff coincide con un momento de plenitud artística. Actualmente se encuentra en plena gira mundial, y el 7 de mayo actuará en Madrid. En febrero estrenó su sexto álbum de estudio, Luck… or Something, y el 18 de abril publicó el EP Mine, que incluye siete versiones regrabadas de sus éxitos antiguos. “Cuando lo recuerdo, pienso: ‘¡Dios mío, me encantaría repetirlo!’. Fue todo una locura”, expresó sobre su etapa en la serie. “Me alegra mucho que haya conectado con la gente tantos años después, que les haya encantado y que lo hayan disfrutado tanto. Pero cuando la interpreto ahora, pienso: ‘¡Ah, estoy metida en esto!’. En aquel entonces, siento que todavía no estaba en mi propio cuerpo”.
Un legado que trasciende la pantalla y las polémicas del espectáculo
El regreso de Duff a los escenarios con su repertorio nostálgico también ha estado marcado por la polémica. En el último año, su nombre ocupó titulares internacionales por la disputa con su grupo de amigas y la actriz Ashley Tisdale, quien reveló que abandonó el “grupo tóxico de madres famosas” en el que se encontraban Duff, Mandy Moore y Meghan Trainor. “De repente, estaba otra vez en el instituto, completamente perdida, preguntándome qué estaba haciendo mal para que me dejaran fuera”, afirmó Tisdale en un escrito publicado en The Cut en enero. Duff se pronunció meses después en el podcast Call Her Daddy: “Me sentí muy triste. Me quedé bastante desconcertada”, dijo, y agregó que tiene “muchísimos grupos diferentes de madres” porque tiene cuatro hijos, y que leer algo que no era cierto la hizo sentir utilizada.
A pesar de las controversias, el legado de Lizzie McGuire sigue vigente y Duff ha logrado reconciliarse con él. En 2020 se intentó retomar la historia con dos capítulos grabados, pero el proyecto fue cancelado. Retomarlo ahora sería más complicado, pues en febrero falleció Robert Carradine, quien interpretaba al padre de Lizzie. La artista, sin embargo, prefiere enfocarse en su música y en la celebración de un pasado que hoy valora. Su historia refleja el difícil tránsito de las estrellas infantiles hacia la adultez, un fenómeno que también ha afectado a otras figuras de la industria, y que en el caso de Duff culmina con una reivindicación de su propio legado.









