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Gobierno llama a la calma por viaje del buque Danstar a Malvinas y apunta a quienes buscan rédito político

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El Gobierno de Chile abordó este lunes la controversia generada por el próximo viaje del buque chileno Danstar hacia las Islas Malvinas, y llamó a bajar la tensión diplomática con Argentina. El vocero de Gobierno, Gonzalo Arenas, afirmó que las relaciones entre ambos países se mantienen fluidas y expresó su confianza en que la travesía, programada para diciembre desde Punta Arenas, no afecte los vínculos bilaterales. La autoridad también cuestionó a los sectores políticos que, a su juicio, buscan sacar provecho de la situación.

La polémica surgió a raíz de las iniciativas impulsadas desde Argentina que buscan impedir el tránsito de la embarcación chilena hacia el archipiélago. El buque tiene previsto realizar su primer viaje comercial hacia Puerto Stanley durante diciembre, cruzando el estrecho de Magallanes y continuando bajo el régimen de paso inocente, descartando la alternativa de navegar por el paso de Drake. La ruta marítima ha generado debate en ambos países, aunque desde el Ejecutivo chileno insisten en que se enmarca dentro del derecho internacional.

Gobierno enfatiza relación fluida con Argentina y critica uso político del caso

En ese contexto, el vocero Arenas intentó reducir la tensión y recordó que el propio canciller argentino, Pablo Quirno, señaló que ningún país tiene derecho a obstruir el tránsito marítimo ni a desconocer las normas internacionales. “Primero, siempre van a existir parlamentarios o sectores en ambos países que quieran subirle el tono político o sacar algún provecho político de situaciones como las que estamos hablando. Lo importante es lo que opinan los Estados y el Estado argentino y el Estado chileno tienen una relación fluida”, declaró la autoridad.

Las palabras del canciller Quirno, difundidas a través de sus redes sociales, fueron clave para respaldar la posición chilena. En su mensaje, el ministro argentino destacó que “ningún país puede obstruir el tránsito marítimo y desconocer las reglas internacionales”, y subrayó que “cuando se interrumpen las principales rutas marítimas, se afecta el comercio mundial y se pone en riesgo el abastecimiento de alimentos y energía”. Además, defendió un orden internacional basado en reglas claras y señaló que “el comercio necesita libertad. La libertad necesita reglas que se respeten”.

Desde el Ejecutivo chileno también confirmaron que se han sostenido conversaciones con autoridades argentinas y expresaron su confianza en que el desplazamiento del Danstar no genere nuevas dificultades en las relaciones diplomáticas. La navegación por el estrecho de Magallanes es una ruta de relevancia estratégica para el comercio marítimo del Cono Sur, y Chile ha defendido históricamente la libertad de tránsito en aguas de uso internacional.

Defensa del comercio local y respaldo a los tratados internacionales

En medio de la controversia, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, defendió el derecho de la ciudad a mantener relaciones comerciales con las Islas Malvinas, siempre dentro del marco de los tratados internacionales suscritos por Chile. Su postura apunta a resguardar la actividad económica de la zona austral, que históricamente ha tenido vínculos comerciales con el archipiélago, y a evitar que la disputa diplomática afecte a los habitantes de la región de Magallanes.

El viaje del Danstar, que partirá desde Punta Arenas, representa un nuevo capítulo en la relación comercial entre Chile y las islas, y ha puesto en el centro del debate la tensión entre la política exterior y los intereses locales. Mientras el Gobierno nacional llama a la calma y confía en la fluidez de las relaciones con Argentina, las autoridades locales insisten en la importancia de mantener los lazos comerciales dentro del respeto al derecho internacional. Se espera que en las próximas semanas se conozcan más detalles sobre la travesía y las conversaciones diplomáticas para garantizar que el tránsito se realice sin contratiempos.