El estudio “Ecosistema de Tecnología en Minería”, impulsado por Expande de Fundación Chile en colaboración con Spencer Stuart y McKinsey & Company, reveló que un 55% de las startups tarda más de 12 meses desde la conceptualización de una solución hasta la ejecución de su primer piloto en una faena minera. La investigación, dada a conocer en un encuentro que reunió a ejecutivos del Ministerio de Minería, Corfo, compañías mineras y proveedores tecnológicos, analizó las principales barreras que enfrentan las empresas de base tecnológica para pilotear, financiar y escalar sus soluciones en la industria minera chilena.
El estudio contó con 180 respuestas de empresas de base tecnológica vinculadas a la minería, además de entrevistas y sesiones de trabajo con proveedores y compañías del sector. Se examinaron cinco etapas del proceso de innovación, desde el levantamiento de desafíos y búsqueda de soluciones hasta el escalamiento industrial y comercial, con el objetivo de identificar dónde se producen las principales brechas. La iniciativa fue apoyada por Codelco, Antofagasta Minerals, Lundin Mining y Pucobre, y sus resultados fueron presentados en un evento que contó con la participación de autoridades y líderes de la industria.
Barreras de financiamiento y validación limitan el despegue de la tecnología minera
Uno de los primeros obstáculos identificados está en el financiamiento. El 87% de las empresas encuestadas declaró haber utilizado fondos propios y un 40% depende exclusivamente de ellos, mientras que solo un 6% menciona al capital de riesgo entre sus fuentes de financiamiento. A ello se suma la dificultad para demostrar el impacto: un 55% reconoce problemas para comunicar claramente el valor de su tecnología. Estas cifras evidencian que las startups deben sortear no solo desafíos técnicos, sino también la falta de mecanismos de financiamiento adaptados a sus necesidades.
Las dificultades se agudizan al momento de pilotear. Solo un 44% cuenta con un sponsor dentro de la minera y, aunque un 78% señala que su primer piloto fue exitoso o concluyente, apenas un 38% logró cubrir los costos asociados a esa prueba. Para las empresas que ya tienen soluciones implementadas, el desafío pasa por escalar: un 51% identifica los procesos de compra y contratación poco adaptados a tecnologías emergentes como una de sus principales barreras. Cuando los pilotos no prosperan, las razones no son necesariamente tecnológicas: un 65% menciona cambios en las prioridades del cliente y un 64% resistencia al cambio o al riesgo de las compañías mineras.
Autoridades y ejecutivos llaman a fortalecer el ecosistema de innovación
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, destacó la importancia de conectar las capacidades tecnológicas con la industria. “Este estudio muestra que el desafío ya no es solo generar buenas ideas, sino lograr que esas soluciones puedan entrar a la minería y escalar. Chile tiene los minerales, tiene una industria de clase mundial y también tiene el conocimiento y el talento para desarrollar tecnología; lo que necesitamos es conectar mejor esas capacidades”, afirmó. Mas agregó que se están impulsando medidas como la reforma al mercado de capitales para ampliar las alternativas de financiamiento para empresas innovadoras y de exploración minera.
El gerente general de Fundación Chile, Hernán Araneda, valoró el estudio “no solamente por sus resultados, sino también por el ejercicio que representa. Preguntarnos cómo podemos hacer que la innovación ocurra mejor, que las tecnologías lleguen efectivamente a las operaciones y que más proveedores puedan desarrollarse y escalar es, finalmente, preguntarnos cómo hacemos más competitiva la minería chilena”. En tanto, Pepe Barroilhet, socio de Spencer Stuart, señaló que “escalar innovación no depende solamente de contar con una buena tecnología. También exige organizaciones capaces de tomar decisiones, asumir riesgos y movilizarse frente al cambio. Ahí el liderazgo cumple un rol fundamental”.
Propuestas para cerrar brechas y proyectar una minería más competitiva
A partir de los resultados, el estudio sugiere avanzar en espacios de prueba en condiciones reales, protocolos estandarizados para pilotos, mecanismos de contratación más adecuados para tecnologías emergentes, financiamiento especializado y una mayor conexión entre investigación, desarrollo tecnológico y los desafíos concretos de la industria. Estas medidas buscan reducir los tiempos de pilotaje y facilitar la incorporación de soluciones tecnológicas en las operaciones mineras.
El encuentro culminó con un panel de conversación liderado por Pepe Barroilhet, en el que participaron Jorge Gómez, presidente ejecutivo de Codelco; Georgeanne Barceló, vicepresidenta de Personas y Organización de Antofagasta Minerals; Sebastián Ríos, CEO de Pucobre; y Juan Andrés Morel, Chief Operating Officer de Lundin Mining. Los ejecutivos analizaron los resultados y compartieron su experiencia sobre cómo fortalecer el ecosistema de innovación. Las conclusiones del estudio apuntan a que una mayor colaboración entre los actores del sector permitirá que Chile aproveche su potencial minero y tecnológico para enfrentar los desafíos de las próximas décadas.






