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La comunidad escolar de la Escuela Carlos María Sayago, ubicada en el corazón del sector El Palomar, celebró la entrega oficial de un nuevo mural participativo Copiapó, una imponente obra de 150 metros cuadrados que ahora embellece el frontis del establecimiento. Esta iniciativa fue posible gracias al proyecto denominado «Galería Cielo Abierto: La Escuela que Soñamos», el cual fue ejecutado por la agrupación Graffitti Atacama tras adjudicarse recursos del Fondo Concursable de Vinculación con la Comunidad del Gobierno Regional de Atacama, marcando un hito en la recuperación de espacios públicos educativos en la capital regional.
El proyecto no solo buscó la ornamentación estética del recinto, sino que se centró en un proceso de co-creación donde los propios estudiantes participaron activamente tanto en el diseño como en la ejecución de la pintura. Con una inversión que alcanzó los 9 millones de pesos a través de la glosa de cultura, la obra se transformó en un vehículo para fortalecer la identidad escolar y el sentido de pertenencia de los niños, niñas y adolescentes, permitiéndoles plasmar sus sueños y proyecciones en los muros que habitan diariamente durante su proceso formativo.
Identidad y pertenencia a través del mural participativo Copiapó
Durante la ceremonia de inauguración, el Gobernador de Atacama, Miguel Vargas Correa, destacó el valor social de la iniciativa, señalando que «como Gobierno Regional de Atacama nos parece maravilloso que tengamos iniciativas de carácter cultural, pero muy vinculadas con la comunidad. Cuando los proyectos estimulan la participación, eso le da un tremendo valor a la iniciativa». La autoridad regional resaltó además la labor de Michell Guerrero, representante de Graffitti Atacama, quien ha liderado procesos similares en diversos barrios de la comuna, logrando conectar el arte urbano con las necesidades de las poblaciones y comunidades educativas.
Por su parte, la directora del establecimiento, Selma Majmut, enfatizó el impacto positivo que tuvo la intervención en el clima escolar. Según explicó la docente, el proceso incluyó una consulta previa para definir las temáticas representadas, entre las que destacan elementos icónicos de la zona como el desierto florido y el fomento a la lectura. Este nivel de involucramiento generó una alta motivación no solo en los estudiantes, sino también en los apoderados, funcionarios y directivos, quienes ven en este mural participativo Copiapó un reflejo de la visión compartida de su comunidad.
Inversión regional en cultura y vinculación social
Este proyecto se enmarca en un despliegue mayor de recursos por parte del Gobierno Regional de Atacama. Cabe recordar que durante el año 2026, los fondos destinados a la Vinculación con la Comunidad ascendieron a un total de $3.871.296.087, permitiendo el financiamiento de 523 iniciativas presentadas por organizaciones sociales sin fines de lucro en toda la región. Estas abarcan áreas tan diversas como el deporte, el bienestar del adulto mayor, el medio ambiente y, por supuesto, la creación artística y patrimonial que hoy luce la Escuela Carlos María Sayago.
El cierre de la actividad estuvo marcado por el compromiso de las autoridades de seguir potenciando estos espacios de encuentro comunitario. La transformación del entorno educativo mediante el arte urbano se proyecta como una herramienta eficaz para la prevención y el fortalecimiento del tejido social en sectores populosos como El Palomar. Con la finalización de esta obra, la escuela no solo gana un nuevo rostro, sino que consolida un modelo de gestión donde la participación estudiantil es el eje central del desarrollo institucional y cultural en la Región de Atacama.
















