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El último informe del Consensus Forecasts posiciona a Chile como una de las economías con mejor proyección a mediano plazo, revelando que el país será el tercer país con mayor crecimiento entre las principales naciones de la región en 2027, alcanzando una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) estimada en un 3%. Esta medición mensual, que recopila las expectativas de bancos de inversión e instituciones financieras nacionales e internacionales, entrega un panorama mixto que combina el complejo momento económico actual con señales de recuperación para los próximos períodos.
Para el presente año, las perspectivas del mercado se han tornado sumamente conservadoras y restrictivas. Tras el ajuste de la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central, el propio Consensus Forecasts recortó su previsión de expansión para este ejercicio desde el 0,8% inicial hasta un exiguo 0,2%, dejando en evidencia un estancamiento generalizado que afecta tanto al dinamismo de la inversión privada como al consumo de los hogares y a la generación de empleos formales en el territorio nacional.
Análisis financiero y factores tras el ajuste macroeconómico
Diversos expertos económicos han analizado este escenario de desaceleración y sus repercusiones estructurales. Alejandro Urzúa, analista económico de la FEN UNAB y OpenBBK, sostiene que esta cifra refleja el complejo momento que atraviesa la economía chilena, marcada por un consumo debilitado. Por su parte, el economista Rodrigo Tranamil, de la Universidad Autónoma, enfatiza que el ajuste a la baja responde directamente a la debilidad de la demanda interna y a un mercado laboral que muestra evidentes signos de fatiga. En la misma línea, Valentina Apablaza, economista del OCEC-UDP, advierte que la cifra podría incluso presentar un sesgo optimista frente a riesgos de contracción mayor.
No obstante, el informe económico de octubre anticipa un cambio de tendencia para el año 2027, periodo en el cual el PIB nacional registraría un alza de 3%, superado a nivel sudamericano únicamente por Paraguay (3,9%) y Perú (3,1%). Los especialistas atribuyen este futuro repunte principalmente a una baja base de comparación dejada por el presente año, sumada a una esperada recuperación de la inversión en sectores estratégicos como la minería y a condiciones financieras más favorables para los mercados.
Proyecciones a largo plazo y brecha con el Ejecutivo
A pesar del optimismo para 2027, las proyecciones a más largo plazo muestran una moderación en la senda de crecimiento. Hacia 2028 se anticipa un incremento del 2,6% y para 2029 un 2,4%, lo que perfilaría un promedio de expansión gubernamental en torno al 2,1%, cifras que se mantienen levemente por debajo de las estimaciones contenidas en el Informe de Finanzas Públicas presentado por el Ejecutivo, evidenciando un persistente desanclaje entre la visión gubernamental y la cautela de los mercados financieros internacionales.
En conclusión, mientras el país transita por un 2026 marcado por la prudencia y el bajo dinamismo productivo, las expectativas de crecimiento hacia el 2027 ofrecen un horizonte más favorable que dependerá fundamentalmente de la materialización de proyectos de inversión y de la superación de nudos críticos estructurales que condicionan el desarrollo económico nacional en el mediano plazo.
















