La crisis habitacional que afecta a Chile y que se expresa con particular crudeza en regiones como Atacama ha llevado a diversos analistas a revisar las experiencias del pasado. En ese contexto, CIPER Chile publicó un análisis que plantea la interrogante sobre si el país se encamina hacia una suerte de «Operación Sitio 2.0», en alusión al movimiento social de los años sesenta que buscaba acceso a suelo urbano, y advierte sobre el riesgo de que la respuesta estatal derive en una nueva «Operación Tiza», como ocurrió durante el gobierno del presidente Eduardo Frei Montalva. El texto, firmado por el equipo del medio, sostiene que la presión por viviendas y la falta de soluciones efectivas podrían generar un escenario de conflictividad similar al que se vivió hace más de medio siglo.
La «Operación Sitio» fue una estrategia impulsada por el gobierno de Frei Montalva (1964-1970) para enfrentar la demanda habitacional mediante la entrega de terrenos urbanizados a familias sin casa, quienes luego debían autoconstruir sus viviendas. Sin embargo, la iniciativa derivó en la «Operación Tiza», un operativo policial que desalojó a miles de personas que habían ocupado terrenos en Santiago, generando un fuerte conflicto social. Según el análisis de CIPER, este episodio histórico es un recordatorio de cómo las políticas públicas mal diseñadas o implementadas pueden desembocar en crisis de gobernabilidad y en un deterioro de la confianza en las instituciones.
El fantasma de la «Operación Tiza» y su paralelo con la crisis actual
El artículo sostiene que la actual emergencia habitacional, agravada por la pandemia, la inflación y el alza de los costos de la construcción, ha llevado a un aumento de los campamentos y de las tomas de terreno en diversas regiones del país. En Atacama, por ejemplo, la provincia del Huasco no ha estado ajena a esta realidad, con un déficit habitacional que supera las 10 mil viviendas y con un crecimiento sostenido de asentamientos irregulares en comunas como Vallenar y Huasco. Frente a este panorama, el análisis de CIPER plantea que el Estado podría verse tentado a recurrir a medidas de fuerza para contener la presión social, tal como ocurrió con la «Operación Tiza», en lugar de abordar las causas estructurales del problema.
El texto cita declaraciones de expertos en políticas habitacionales que advierten sobre los riesgos de repetir la historia. «La «Operación Tiza» fue un error que costó vidas y profundizó la desconfianza en el Estado. Hoy tenemos la oportunidad de aprender de ese pasado y optar por soluciones participativas y transparentes», señala uno de los entrevistados. Asimismo, se menciona que la «Operación Sitio 2.0» podría entenderse como una demanda ciudadana por acceso a suelo y vivienda digna, pero que si no se canaliza institucionalmente podría derivar en conflictos de mayor envergadura.
Impacto en la comunidad y proyecciones para Atacama y el país
El análisis de CIPER concluye que el riesgo de una nueva «Operación Tiza» no es meramente especulativo, sino que depende de la capacidad del Estado para responder con políticas efectivas y oportunas. En regiones como Atacama, donde el déficit habitacional se combina con altos niveles de hacinamiento y con una creciente migración interna, la situación es particularmente delicada. Las autoridades locales han reconocido la complejidad del escenario, pero hasta ahora no se han anunciado medidas de fondo que aborden la emergencia.
El llamado del artículo es a no repetir los errores del pasado y a fortalecer los instrumentos de planificación territorial y de financiamiento habitacional, así como a promover la participación de las comunidades en la toma de decisiones. Solo así, sostiene, se podrá evitar que la legítima demanda por vivienda derive en un nuevo ciclo de confrontación y represión. La historia de la «Operación Tiza» es una advertencia que sigue vigente, y su sombra se cierne sobre la política habitacional actual.









