Una colisión entre dos helicópteros en la zona del campamento base del Everest, en Nepal, dejó este martes un saldo de un turista de nacionalidad india fallecido y tres personas heridas, entre ellas los pilotos de ambas aeronaves y otro turista de nacionalidad neozelandesa. El accidente ocurrió cuando los dos aparatos se disponían a aterrizar en ese sector de la cordillera del Himalaya, según confirmaron las autoridades locales, que ya iniciaron las primeras diligencias para esclarecer las circunstancias del siniestro.
La zona del campamento base del Everest es uno de los puntos de mayor actividad aérea en Nepal durante la temporada de ascensos y trekking, que se extiende principalmente entre los meses de marzo y mayo, aunque también registra movimiento turístico en otras épocas del año. Los helicópteros son utilizados habitualmente para el traslado de montañistas, equipamiento y suministros, así como para operaciones de rescate en altura, debido a las dificultades de acceso terrestre en un terreno extremo, ubicado a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.
Investigación y estado de los heridos tras la colisión en el Everest
De acuerdo con la policía local, los tres heridos —los dos pilotos y el turista neozelandés— reciben tratamiento en un hospital de la zona y se encuentran en condición estable. Las autoridades no han precisado aún las causas que provocaron la colisión, pero se espera que en las próximas horas se entreguen más antecedentes sobre la maniobra de aterrizaje que realizaban ambas aeronaves al momento del impacto.
El turista fallecido, de nacionalidad india, se suma a la lista de víctimas fatales que dejan los accidentes aéreos en el Himalaya, una región donde las condiciones meteorológicas cambian rápidamente y donde la altitud representa un desafío adicional para pilotos y pasajeros. Las autoridades nepalesas han reiterado en otras ocasiones la necesidad de extremar las medidas de seguridad en las operaciones de vuelo que se realizan en torno al Everest, uno de los destinos más visitados por montañistas de todo el mundo.
Impacto en la actividad turística y llamados a reforzar la seguridad aérea
El accidente ocurre en un momento en que Nepal busca reactivar su industria turística, fuertemente golpeada por la pandemia de COVID-19 y por diversas tragedias naturales y aéreas que han afectado su imagen como destino de montaña. El campamento base del Everest recibe cada año a miles de excursionistas y escaladores, y los vuelos en helicóptero se han convertido en una alternativa frecuente para quienes buscan acortar los tiempos de aproximación o regresar desde altitudes elevadas.
Las autoridades locales continúan con las pesquisas para determinar las responsabilidades y las condiciones en que se produjo el accidente. Se espera que en los próximos días se conozcan los resultados preliminares de la investigación, mientras los organismos de aviación civil de Nepal revisan los protocolos de operación de las empresas que prestan servicios en la zona del Everest. La comunidad internacional de montañistas y las agencias de turismo de aventura siguen con atención el desarrollo de este caso, que reabre el debate sobre los estándares de seguridad en una de las regiones más peligrosas del planeta para la navegación aérea.









