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Bukele envía contingente militar a Haití para rescatar a cuatro soldados salvadoreños secuestrados por pandillas

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El gobierno de Nayib Bukele ordenó el envío de un contingente militar a Haití para colaborar en la búsqueda y rescate de cuatro soldados salvadoreños que permanecen secuestrados por pandillas desde el domingo en la capital caribeña. La información fue confirmada por la Fuerza de Supresión de Pandillas, la misión multinacional de Naciones Unidas de la que forma parte El Salvador, que precisó que las operaciones continúan «en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití y otros socios operativos pertinentes». El despliegue se produce luego de que el mandatario centroamericano instara públicamente a las organizaciones criminales a liberar a los «rehenes» y advirtiera sobre una respuesta militar contundente.

El secuestro constituye el primer incidente grave que enfrenta la fuerza armada multinacional desde su llegada a Haití en abril, en el marco de una misión cuyo objetivo es restablecer la seguridad en un país sumido en una crisis de violencia pandilleril. Los cuatro hombres, todos técnicos de aviación, se encontraban en territorio haitiano brindando apoyo logístico a la misión respaldada por la ONU. De acuerdo con el periódico estadounidense Miami Herald, un centenar de soldados de fuerzas especiales de El Salvador habrían sido enviados al país caribeño, aunque las autoridades no han entregado detalles oficiales sobre el número de efectivos ni sobre las características de la operación.

Bukele advierte a las pandillas y confirma operativo de rescate

En un mensaje difundido a través de la red social X, el presidente Bukele entregó detalles sobre la identidad y función de los secuestrados. «Nuestros hombres secuestrados no son combatientes. Son técnicos de aviación que forman parte de nuestra misión en Haití, dentro del marco de una misión internacional. Nuestra misión consiste únicamente en pilotos y personal técnico, cuyo trabajo principal es realizar evacuaciones médicas y salvar vidas, no hacer la guerra», señaló el mandatario. Agregó que los uniformados «fueron secuestrados de manera cobarde mientras regresaban después de comprar alimentos en un mercado de la zona».

El gobernante salvadoreño fue enfático al advertir a los líderes de las bandas criminales sobre las consecuencias de mantener a los rehenes. «Quiero que ustedes, los líderes de las pandillas, comprendan una cosa muy claramente: el ataque no es nada comparado con lo que se viene si no recuperamos a los cuatro rehenes con vida», afirmó. «Ya acabamos con las pandillas en El Salvador, y también podemos acabar con ustedes», sentenció Bukele, quien ha construido su popularidad sobre la base de una política de mano dura contra el crimen organizado, aunque esta ha sido objeto de críticas por parte de organismos de derechos humanos.

Impacto regional y proyecciones de la misión multinacional

El despliegue salvadoreño se produce en un momento de alta tensión en Puerto Príncipe, donde en redes sociales han circulado videos que muestran enfrentamientos violentos y personas que aparentemente huyen hacia la frontera con República Dominicana. La BBC no ha podido confirmar la autenticidad de estas imágenes. La misión multinacional, liderada por Kenia y con participación de varios países, enfrenta el desafío de contener a las pandillas que controlan amplias zonas de la capital haitiana y que han sembrado el caos en los últimos años.

El gobierno de El Salvador ha mantenido un rol activo en la misión desde sus inicios. En marzo de 2024, Bukele había asegurado que su administración podía contribuir a solucionar la crisis haitiana y que solo necesitaba «una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el consentimiento del país anfitrión y cubrir todos los gastos de la misión». Ahora, el secuestro de sus compatriotas pone a prueba la capacidad de respuesta de la fuerza internacional y la determinación de Bukele de emplear sus controvertidos métodos de seguridad fuera de sus fronteras. La identidad de los cuatro soldados desaparecidos aún no ha sido revelada por las autoridades salvadoreñas.

La operación de rescate, que según Bukele tiene «un solo objetivo: traer de vuelta a nuestros cuatro compatriotas a casa con vida, sin ningún daño», podría extenderse en los próximos días. La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, mientras la misión de la ONU enfrenta su primera prueba de fuego desde su despliegue en abril. El desenlace de este episodio no solo definirá el futuro inmediato de los cuatro técnicos de aviación, sino también la credibilidad y eficacia de la intervención multinacional en Haití.