La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este viernes la lista definitiva de candidatos a dirigir la agencia a partir de 2027, en un proceso que definirá el rumbo de la salud global en la próxima década. La nómina incluye a la española María Neira, actual directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, junto a otros seis aspirantes provenientes de Catar, China, Armenia, Arabia Saudí, Bélgica e Indonesia. La elección del próximo director general se producirá en un contexto marcado por los desafíos pendientes de la pandemia de covid-19, la crisis climática y la creciente desigualdad en el acceso a la atención sanitaria.
El anuncio de la OMS llega en un momento clave para la institución, que busca renovar su liderazgo tras el mandato de Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien asumió en 2017 y ha enfrentado críticas y elogios por su gestión durante la emergencia sanitaria global. La organización, con sede en Ginebra, cumple un rol central en la coordinación de respuestas a pandemias, la formulación de políticas de salud pública y la asistencia técnica a países en desarrollo. La diversidad geográfica de los candidatos refleja la importancia de una representación equilibrada en un organismo que debe atender las necesidades de todas las regiones, incluyendo América Latina y el Caribe, donde países como Chile han dependido de sus directrices para enfrentar emergencias sanitarias.
María Neira y la apuesta europea por el liderazgo de la OMS
María Neira, médica especialista en salud pública y endocrinología, cuenta con una extensa trayectoria en la OMS, donde ha liderado iniciativas globales sobre calidad del aire, cambio climático y determinantes ambientales de la salud. Su candidatura, respaldada por España, representa la apuesta europea por mantener una influencia significativa en la agenda sanitaria mundial. En declaraciones recogidas por medios internacionales, Neira ha subrayado la necesidad de fortalecer los sistemas de salud pública y abordar las inequidades sanitarias como ejes centrales de su eventual gestión. Su perfil técnico y su experiencia en la intersección entre medio ambiente y salud la posicionan como una voz autorizada en un momento en que la crisis climática amenaza con revertir décadas de avances en salud global.
Junto a Neira, la lista incluye a Hanane El Zein (Catar), Yun Wang (China), Vahan Simonyan (Armenia), Faisal Al-Sugair (Arabia Saudí), Bart De Moor (Bélgica) y Siti Fadilah Supari (Indonesia), según la información proporcionada por la OMS. Cada candidato aporta experiencias diversas: desde la gestión de sistemas sanitarios en países de renta alta hasta el abordaje de enfermedades infecciosas en naciones en desarrollo. La elección se realizará mediante votación secreta en la Asamblea Mundial de la Salud, prevista para 2027, y el nuevo director general asumirá un mandato de cinco años renovable.
Impacto en la salud global y los desafíos para el próximo director
El próximo líder de la OMS deberá enfrentar retos mayúsculos: la preparación ante futuras pandemias, la lucha contra enfermedades no transmisibles, la resistencia antimicrobiana y la financiación sostenible de la salud pública. La organización ha sido criticada por su lentitud en la respuesta inicial a la covid-19 y por la politización de sus decisiones, lo que exige un liderazgo capaz de recuperar la confianza de los Estados miembros. En América Latina, y particularmente en Chile, las decisiones de la OMS tienen un impacto directo en políticas como la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la cooperación técnica. La elección de un director con sensibilidad hacia las realidades de los países en desarrollo será crucial para abordar las brechas sanitarias que la pandemia ha exacerbado.
La definición de la lista de candidatos marca el inicio formal de un proceso que se extenderá por varios meses e incluirá entrevistas y debates públicos. La OMS ha señalado que la transparencia será un principio rector, y se espera que los aspirantes presenten sus visiones en foros internacionales. Para la comunidad global, la elección del próximo director general no es un asunto menor: de ello dependerá la capacidad de la humanidad para anticipar y responder a crisis sanitarias, así como para avanzar hacia la cobertura universal de salud, un objetivo consagrado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La atención estará puesta en el proceso que culminará en 2027, cuando la Asamblea Mundial de la Salud elija al nuevo timonel de la salud mundial.









