La minera Sierra Gorda SCM reunió en octubre de 2026 a 26 empresas contratistas en una nueva versión de Proveedores Conectados, iniciativa que busca fortalecer los vínculos con su cadena de abastecimiento y alinear la visión estratégica en un contexto de presiones de costos y productividad para la minería chilena. El encuentro, realizado en la operación ubicada en la Región de Antofagasta, fue encabezado por Sandra Montiel, vicepresidenta de supply chain, y Rocío Amarilla-Páez, fiscal general de sostenibilidad y asuntos corporativos de la compañía.
La actividad se enmarca en la estrategia de Sierra Gorda SCM por mantenerse como una de las operaciones más competitivas de la industria pese a operar con mineral de baja ley, un modelo que exige eficiencia operacional, automatización y una colaboración estrecha con los proveedores. Durante la jornada, los asistentes accedieron a información detallada sobre las prioridades de la minera para los próximos años, con énfasis en seguridad, eficiencia y generación de valor. La minería de baja ley representa un desafío creciente para el sector, ya que requiere mayores volúmenes de procesamiento y un control riguroso de los costos para mantener la rentabilidad.
Proveedores Conectados: alineando la competitividad de baja ley
En su intervención, Sandra Montiel explicó el sentido del encuentro: «Esta es una instancia para conversar con transparencia sobre dónde estamos y hacia dónde vamos. La competitividad de una operación de baja ley depende del trabajo conjunto con quienes nos acompañan día a día, y por eso es tan importante que nuestros proveedores conozcan en detalle nuestras prioridades». La ejecutiva subrayó que la cadena de suministro se ha convertido en un factor crítico para sostener la competitividad en un escenario de costos exigentes.
Por su parte, Rocío Amarilla-Páez presentó el programa Compromiso que circula, una iniciativa que articula la gestión de permisos entre Sierra Gorda SCM, sus contratistas y la municipalidad de Sierra Gorda, canalizando fondos directos hacia el territorio sin recurrir a donaciones. Durante 2026, a través de tres campañas —vehículos livianos, pesados y transporte de personal—, el programa logró tramitar 2.569 permisos y generar una recaudación de más de $641 millones de pesos para la comuna. «No se trata de aportar más recursos, sino de articular mejor los que ya existen. Cuando conectamos nuestra cadena de valor con el territorio, el compromiso circula de manera sostenible y genera un valor compartido real para la comunidad y nuestros colaboradores», señaló Amarilla-Páez.
Impacto territorial y proyecciones para la cadena de suministro
El modelo de valor compartido que impulsa Sierra Gorda SCM refleja una estrategia de integración con los actores locales que va más allá de la inversión social tradicional. La recaudación de $641 millones representa un flujo directo de recursos hacia la comuna, administrado a través de la gestión de permisos, lo que permite financiar iniciativas locales sin depender de donaciones. Este enfoque ha sido destacado por la compañía como un ejemplo de sostenibilidad territorial y de cómo la cadena de valor puede contribuir al desarrollo de las comunidades donde opera.
El encuentro también incluyó dinámicas interactivas en las que los proveedores conocieron las exigencias y proyecciones de la minera, con foco en componentes sociales, eficiencia operacional y seguridad minera. Montiel concluyó: «Los desafíos que tenemos por delante exigen una cadena de suministro preparada, con capacidad de adaptarse y de aportar valor a una operación cada vez más exigente. Queremos que nuestros proveedores conozcan con anticipación las características que necesitamos, para que podamos avanzar juntos en ese camino». La actividad se alineó con la estrategia sectorial de la minería chilena en contextos de presión de costos, donde la colaboración entre operadores y sus cadenas de abastecimiento se posiciona como un factor diferenciador de competitividad.






