La Cámara de Comercio Chileno Argentina hizo un llamado a preservar los vínculos comerciales entre Chile y Argentina y a profundizar la cooperación empresarial en sectores estratégicos como la minería, la energía, la infraestructura y la logística. El planteamiento quedó expresado en una carta titulada “Chile y Argentina: cuidar lo construido, proyectar el futuro”, firmada por Charles Kimber, presidente de la entidad, quien destacó la importancia de mantener las relaciones comerciales construidas a lo largo de décadas. La misiva advierte sobre los riesgos de descuidar un vínculo que ha generado beneficios mutuos y subraya la necesidad de avanzar en una agenda de integración que permita aprovechar las oportunidades que ofrece la reactivación del tratado minero y una cartera de proyectos superior a los US$20.700 millones.
La relación económico-comercial entre Chile y Argentina ha sido históricamente intensa, especialmente en las regiones fronterizas. En el caso de Atacama, la proximidad con las provincias argentinas de San Juan y La Rioja ha facilitado el intercambio de bienes y servicios, así como la colaboración en materia minera y energética. La Cámara de Comercio Chileno Argentina, que agrupa a empresas de ambos países, ha sido un actor clave en la promoción de inversiones y en la defensa de un marco regulatorio estable que incentive el comercio bilateral. En los últimos años, la reactivación del tratado minero entre ambas naciones ha abierto nuevas perspectivas para el desarrollo de proyectos de cobre, litio y energías renovables en la zona cordillerana, lo que podría traducirse en mayores oportunidades para los proveedores locales y para las comunidades de la Región de Atacama.
Charles Kimber y la defensa de un vínculo estratégico para la minería y la energía
En la carta, Charles Kimber enfatizó que “cuidar lo construido” implica reconocer el valor de los acuerdos alcanzados y evitar retrocesos que podrían afectar la confianza de los inversionistas. Si bien el texto no reproduce citas textuales adicionales, el mensaje del presidente de la Cámara apunta a que la cooperación en minería y energía no solo beneficia a las grandes empresas, sino también a las cadenas de proveedores y a las economías regionales. La entidad que preside Kimber ha sido un puente para que empresas chilenas y argentinas encuentren socios estratégicos y accedan a financiamiento, por lo que su llamado a preservar los vínculos adquiere relevancia en un contexto de volatilidad económica internacional.
La cartera de proyectos mineros y energéticos por más de US$20.700 millones incluye iniciativas en distintas etapas de desarrollo, desde la exploración hasta la construcción y operación. Estos proyectos no solo demandan mano de obra especializada, sino también insumos, servicios de ingeniería, transporte y logística, lo que representa una oportunidad significativa para los proveedores locales. Sin embargo, también exponen desafíos, como la necesidad de cumplir con estándares ambientales y sociales cada vez más exigentes, y la competencia con proveedores internacionales. En este sentido, la Cámara de Comercio Chileno Argentina ha insistido en la importancia de generar capacidades locales y de promover encadenamientos productivos que permitan a las empresas de la región participar activamente en estos proyectos.
Impacto en Atacama y proyecciones de la cooperación binacional
Para la Región de Atacama, la profundización de la cooperación con Argentina en materia minera y energética representa una oportunidad para diversificar su matriz productiva y generar empleo. La provincia del Huasco, con su tradición minera y portuaria, podría verse beneficiada por el aumento de la actividad logística y por la demanda de servicios especializados. No obstante, el desafío está en que los proveedores locales estén preparados para cumplir con los estándares de calidad y sostenibilidad que exigen las grandes empresas. La carta de Kimber, en este sentido, es un recordatorio de que la integración no se limita a la firma de tratados, sino que requiere de un trabajo conjunto entre el sector público y privado para fortalecer las capacidades locales.
De cara al futuro, la Cámara de Comercio Chileno Argentina continuará promoviendo encuentros empresariales y mesas de trabajo para facilitar la colaboración entre compañías de ambos países. Se espera que en los próximos meses se realicen nuevas rondas de negocios y que se avance en la implementación de los acuerdos alcanzados en el marco del tratado minero. La invitación de Charles Kimber es a no perder de vista lo construido y a proyectar un futuro de cooperación que permita a Chile y Argentina enfrentar juntos los desafíos de la transición energética y la demanda global de minerales críticos.
















