El río atmosférico que se aproxima a Chile marcará el retorno de las lluvias al país desde este jueves 29 de octubre, luego de varios días de condiciones más soleadas y temperaturas en ascenso. Según el reporte de la meteoróloga de Meteored, Viviana Urbina, este fenómeno recargará de vapor de agua un sistema frontal que afectará inicialmente a la Patagonia, con especial intensidad en la provincia de Última Esperanza y en la mitad de la región de Aysén. La experta explicó que estos sistemas frontales volverán a formarse en zonas más frías y que el río atmosférico aportará humedad adicional proveniente de regiones tropicales, lo que aumentará el potencial de precipitaciones significativas.
El concepto de río atmosférico alude a una extensa corriente de vapor de agua que se desplaza por la atmósfera desde el océano hacia el continente, alimentando los frentes y favoreciendo lluvias de distinta intensidad. Cuando coincide con un sistema frontal, el vapor de agua encuentra las condiciones dinámicas para transformarse en precipitación. «Mientras mayor sea la cantidad de vapor de agua por unidad de tiempo que el río atmosférico transporta, más alto es el potencial del frente de dejar lluvias que produzcan grandes acumulados», precisó Urbina. Este mecanismo es clave para entender por qué se esperan montos relevantes en sectores cordilleranos y precordilleranos.
Río atmosférico y primer frente: impacto en la Patagonia
De acuerdo con el pronóstico, el primer sistema frontal llegará este jueves 29 de octubre y abrirá la puerta para que un segundo frente avance por el sur y la zona central durante el fin de semana. «Este frente llegará a cambiar el tiempo en Chile y abrirá la puerta para que un segundo sistema avance por el sur y la zona central durante el fin de semana», señaló la meteoróloga. Las zonas más afectadas por este primer evento serán Última Esperanza y la mitad de la región de Aysén, donde se concentrarán las lluvias más intensas asociadas al aporte del río atmosférico.
El segundo sistema frontal, en tanto, arribará a la Patagonia el sábado 31 de octubre y se desplazará por el sur del país, dejando precipitaciones en el centro y sur. «No será hasta el domingo cuando el frente frío avance con lluvias generalizadas hasta la región del Maule, y más dispersas en cordillera y precordillera hasta el tramo sur de la región de Coquimbo», detalló Urbina. Este despliegue progresivo permitirá que las lluvias alcancen latitudes más septentrionales, aunque con menor intensidad.
Montos de precipitación y proyecciones para el fin de semana
Respecto de los acumulados esperados, la profesional entregó un desglose por zonas: «El sistema del fin de semana dejará de 20 a 40 mm sobre Aysén, hasta 10 mm en Magallanes; hasta 60 mm de lluvia en sectores de la precordillera de Los Lagos, Los Ríos y de La Araucanía; y entre 5 y 15 mm en sectores del Bío Bío, Ñuble y Maule, además de nevadas en cordillera». Estas cifras reflejan la influencia del río atmosférico, que aporta humedad adicional y eleva el potencial de lluvias intensas en sectores de relieve.
El evento meteorológico reviste especial importancia para la agricultura, la disponibilidad de agua y la gestión de riesgos en las regiones del sur y centro-sur del país. Si bien las precipitaciones son bienvenidas tras un período de déficit hídrico, los montos pronosticados en precordillera y cordillera obligan a mantener atención sobre posibles crecidas de ríos y esteros, así como sobre la seguridad de quienes transitan por rutas cordilleranas. La Dirección Meteorológica de Chile y los organismos de emergencia suelen emitir alertas cuando se anticipan eventos de esta magnitud, por lo que se recomienda seguir los canales oficiales.
Con este panorama, se espera que las lluvias marquen el cierre de octubre y el inicio de noviembre en amplias zonas del territorio nacional. La combinación de un río atmosférico y dos sistemas frontales consecutivos configura un escenario de precipitaciones significativas que, de cumplirse los pronósticos, beneficiará la recarga de cuencas y embalses, aunque exigirá precaución en sectores vulnerables. La evolución del evento será monitoreada por los servicios meteorológicos durante los próximos días.
















