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Gadi Eisenkot, el general que perdió un hijo en Gaza y desafía a Netanyahu en las elecciones de Israel

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El general retirado Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor del ejército israelí, se ha convertido en el principal rival electoral del primer ministro Benjamin Netanyahu en los comicios que Israel celebra este martes 27 de octubre, los primeros desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. A sus 66 años, Eisenkot lidera el partido centrista Yashar (que significa «recto» o «íntegro»), formación que fundó el año pasado tras romper con otras figuras de la oposición. Las encuestas indican que la coalición del Likud, el partido de Netanyahu, junto con la extrema derecha y los partidos ultraortodoxos, podría no alcanzar la mayoría suficiente para gobernar, lo que abre un escenario de incertidumbre política en el país.

La irrupción de Eisenkot en la política es relativamente reciente. Se convirtió en miembro de la Knesset (parlamento israelí) en 2022 por el partido Unidad Nacional, que posteriormente abandonó alegando diferencias ideológicas. Su salto a la palestra pública está marcado por una tragedia personal: su hijo menor, Gal, sargento mayor del ejército, murió en diciembre de 2023 en una explosión en el norte de Gaza cuando participaba en una misión para recuperar los restos de dos rehenes israelíes capturados por Hamás. Eisenkot ha confesado que aún no ha podido abrir las cajas con las pertenencias de su hijo que le entregaron. «Todavía no las he abierto. Sigo posponiéndolo», dijo a la radio pública israelí Kan Reshet Bet en abril.

El desafío de Eisenkot a Netanyahu y su postura sobre la guerra

La muerte de Gal, así como la pérdida de dos sobrinos en la campaña de Gaza, junto con su convicción de que el gobierno de Netanyahu no logró impedir los ataques de Hamás, impulsan sus ambiciones políticas. «No puedo retroceder en el tiempo», dijo a principios de este mes al periódico The Times of Israel. «Haré todo lo posible por estar a la altura del alto precio que pagó Gal». Eisenkot se unió al gabinete de guerra que formó Netanyahu tras los atentados, en un gesto de unidad nacional, pero renunció en junio de 2024 y acusó al primer ministro de no haber actuado con suficiente rapidez para conseguir la liberación de los rehenes. «Durante su mandato, secuestraron mujeres y niños, se abstuvo deliberadamente de hacer lo necesario para rescatar a los rehenes», afirmó, una acusación que Netanyahu ha rechazado reiteradamente. El primer ministro sostiene que Eisenkot se opuso como miembro del gabinete a maniobras militares clave en Gaza.

Eisenkot quiere que Netanyahu y su gabinete asuman su responsabilidad por la gestión tras los atentados del 7 de octubre. Su discurso ha resonado en una parte del electorado que exige rendición de cuentas y un cambio de rumbo. El general retirado representa una alternativa centrista que critica tanto la corrupción —Netanyahu enfrenta acusaciones que él niega— como la reforma judicial impulsada por el gobierno, que provocó grandes protestas en Israel. Su partido, Yashar, se presenta como una opción «íntegra» frente a los años de Netanyahu en el poder.

Impacto y proyecciones: un escenario electoral incierto

Los comicios de este martes 27 de octubre son los primeros desde el ataque de Hamás y se celebran en un contexto de guerra en Gaza y de profunda polarización. Las encuestas sugieren que el bloque de Netanyahu podría quedarse corto en la Knesset, lo que daría a Eisenkot y otros partidos de oposición la oportunidad de formar una coalición alternativa. Sin embargo, la fragmentación política y las alianzas necesarias para gobernar auguran semanas de negociaciones. La figura de Eisenkot, con su historial militar y su tragedia personal, se ha convertido en un símbolo para quienes buscan un cambio, pero también enfrenta el escrutinio de sus decisiones durante la guerra.

El resultado electoral tendrá implicaciones no solo para Israel sino también para la región. La continuidad de Netanyahu o un giro hacia un gobierno liderado por Eisenkot podrían alterar el manejo del conflicto en Gaza, las relaciones con Estados Unidos y los esfuerzos de normalización con países árabes. Mientras tanto, la campaña ha estado marcada por el dolor de las familias de los rehenes y de los soldados caídos. Eisenkot ha prometido hacer todo lo posible por estar a la altura del sacrificio de su hijo, y este martes los israelíes decidirán si su mensaje de responsabilidad y cambio convence a la mayoría.