La posible interceptación del buque chileno Danstar por parte de fuerzas navales argentinas se ha convertido en una prioridad para el gobierno de Javier Milei, según revelaron fuentes diplomáticas a El Mostrador. La nave, operada por Easter Island Naviera, zarpará desde Punta Arenas con destino a Puerto Stanley, en las islas Malvinas/Falkland, en un plazo estimado de dos semanas, y transportará frutas, lácteos, madera, cemento, gas licuado y maquinaria pesada. La controversia escala en un contexto de campaña electoral argentina y de gestiones diplomáticas cruzadas entre Chile, Argentina y el Reino Unido.
El diferendo se remonta a la declaración conjunta firmada en septiembre pasado por los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast, que según fuentes del Edificio Carrera carece de valor vinculante. En los últimos 20 años se registran al menos tres casos de buques chilenos interceptados por fuerzas argentinas en el Atlántico, lo que configura un patrón de fiscalizaciones unilaterales. El más reciente ocurrió en abril de 2024, cuando el guardacostas GC-28 Prefecto Derbes interceptó al remolcador chileno Beagle a 245 millas náuticas de Comodoro Rivadavia, fuera de la Zona Económica Exclusiva argentina, generando un reclamo formal de Chile.
Libre navegación y antecedentes de interceptaciones
Para los especialistas en derecho internacional, la empresa chilena goza de “pleno derecho a la libre navegación” en aguas internacionales. “Las intenciones argentinas pretenden hacer valer un comunicado sin valor vinculante acordado entre los mandatarios Javier Milei y José Antonio Kast, un intento que carece de sustento jurídico formal en los mares internacionales, en medio de la campaña para la reelección de Milei”, señaló una fuente del Edificio Carrera. La operación del Danstar se enmarca en un acuerdo con la Corporación de Desarrollo de las Islas Malvinas y recorrerá aproximadamente 900 kilómetros por el estrecho de Magallanes, con una travesía estimada en dos días y medio, según informó el gerente comercial de Easter Island Naviera, Luis Cisternas Ávila.
En Argentina, la conexión ha generado inquietud por la posibilidad de que contribuya al abastecimiento del proyecto Sea Lion, de explotación de hidrocarburos en la cuenca norte de las islas. La Legislatura de Tierra del Fuego tramita un proyecto de declaración de rechazo a la ruta, promovido por la legisladora María Victoria Vuoto, que solicita al Gobierno nacional realizar gestiones diplomáticas ante Chile. Asimismo, el Centro de excombatientes “Islas Malvinas de La Plata” remitió una carta documento al canciller argentino, Pablo Quirno, para pedir la aplicación de sanciones por actividades hidrocarburíferas no autorizadas. Hasta ahora no se ha informado que esas medidas se hayan aplicado al Danstar.
Impacto en la soberanía y proyecciones del conflicto
La escalada ocurre en un clima político sensible, cruzado por la campaña electoral de Milei y gestiones diplomáticas clave. Recientemente, el embajador británico David Concar realizó una visita oficial a Punta Arenas, reordenando las miradas estratégicas en la zona austral. En Valparaíso no descartan que la Armada de Chile proceda a escoltar la nave comercial con un buque militar para “mostrar los dientes” y resguardar la libre navegación comercial, ante la posibilidad de un abordaje por parte de la Prefectura Naval Argentina. El medio especializado Zona Militar publicó que los mandatarios de Chile y el Reino Unido conversaron el viernes pasado sobre cooperación en defensa, seguridad, ciencia y comercio, y que Londres planteó su posición sobre la autodeterminación de los habitantes de las islas.
El caso del Danstar pone de relieve la tensión latente en el Atlántico Sur y el rol de Chile como actor clave en la conectividad con las islas. Mientras en Buenos Aires aún no definen la táctica ni la estrategia jurídica para fundamentar una eventual interceptación, en Santiago se monitorea la situación y se evalúan medidas para garantizar la libertad de navegación. La comunidad de la Provincia del Huasco y la Región de Atacama, aunque distante geográficamente, observa con atención un conflicto que involucra intereses marítimos y comerciales del país. Se espera que en los próximos días se conozcan nuevos detalles sobre la ruta y las gestiones diplomáticas en curso.
















