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El ahijado de Pinochet que celebró bodas de oro en Arica

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En su recorrido por la región de Arica y Parinacota, el animador Pancho Saavedra se sorprendió al conocer a Joaquín Condori, un hombre que aseguró ser ahijado del dictador Augusto Pinochet durante una celebración familiar en la casa de Telma y Alejandro, una pareja que festejaba sus bodas de oro. El encuentro ocurrió en el marco del espacio periodístico Lugares que hablan, que se transmite los sábados por la noche.

Condori relató que el dictador lo reconoció como ahijado durante su servicio militar, y que el vínculo se consolidó a través de una tradición institucional vigente en Chile desde 1976. Según el hombre, el presidente le tomó el apellido al hijo de Telma y Alejandro, y el lazo familiar se formalizó con un acto que incluyó la presencia de Lucía Hiriart, esposa del dictador.

La libreta de bautizo como testigo del vínculo

En el interrogatorio del animador, Condori respondió que en la libreta de bautizo del ahijado figuraba la inscripción «padrino Augusto Pinochet y madrina Lucía Hiriart», lo que permitió confirmar la tradición que vinculaba al séptimo hijo o hija de una familia con el presidente en ejercicio. El hombre también aseguró que, tras la muerte del dictador, su padre recibió una libreta de ahorro de vivienda como recuerdo de aquel vínculo.

Tal como explicó Condori, dicha tradición se reguló a través de una normativa que establece que el séptimo hijo o hija de una familia puede convertirse en ahijado del presidente en ejercicio. La normativa fue establecida en 1976 y actualizada posteriormente en 2002, y para obtenerla basta con solicitarlo formalmente al Ministerio del Interior, dependencia que, en su momento, estuvo bajo la responsabilidad directa del jefe de Estado.

El episodio fue capturado por las cámaras del espacio televisivo y difundido a través de Google Noticias Chile, generando un amplio debate en torno a las tradiciones institucionales que aún persistieron durante la dictadura y que, paradójicamente, siguieron vigentes bajo gobiernos de centroizquierda posteriores. Para muchos televidentes, el testimonio de Condori representa una forma de resistencia cultural y una forma de preservación de la memoria histórica en un contexto donde las instituciones democráticas se reconstruyen lentamente.

Proyecciones y reflexión territorial

Para la comunidad de Arica y Parinacota, el episodio resalta la importancia de preservar la memoriahistórica local y regional en un territorio marcado por la historia chilena del siglo XX. La región ha sido teatro de episodios relevantes en la historia patria, incluyendo episodios de represión durante la dictadura y la posterior reconstrucción democrática. El encuentro en las bodas de oro de Telma y Alejandro funciona como un recordatorio visual de la persistencia de ciertos vínculos institucionales heredados del pasado autoritario, los cuales siguen generando debate incluso en contextos democráticos consolidados.