La relación entre la actual Seremi de Seguridad Pública de Coquimbo, María José Duarte Flores, y la institución de Carabineros de Chile se ha visto marcada por una serie de desencuentros que han generado un intenso debate sobre la coherencia de su gestión. Según antecedentes revelados por el medio local ‘Aquí Coquimbo’, la autoridad regional, militante del Partido Republicano, registra al menos dos episodios significativos de fricción con la policía uniformada, lo cual abre interrogantes sobre su capacidad para liderar la coordinación institucional en la región. Estos hechos, ocurridos en circunstancias distintas, han puesto en el centro de la discusión pública la figura de la seremi y su vínculo con el organismo que hoy debe supervisar y apoyar.
El primer antecedente data de 2025, cuando Duarte presentó un reclamo formal contra el subteniente Sebastián Riedel Sepúlveda. La denuncia, iniciada bajo la premisa de presuntas amenazas y la exhibición de material clasificado, derivó en una investigación administrativa interna de Carabineros. Sin embargo, el resultado del proceso fue contundente: el informe determinó que no existían elementos objetivos para acreditar conductas indebidas por parte del funcionario policial. Por el contrario, el documento cuestionó severamente a la denunciante, señalando que la relación personal entre ambos, iniciada en 2023 tras un encuentro judicial en La Serena, se había deteriorado hasta el punto de que Duarte habría insistido en contactar al oficial incluso tras su decisión de distanciamiento.
Investigación administrativa cuestiona uso de canales institucionales
El informe administrativo concluyó que la Seremi «instrumentalizó los canales institucionales y judiciales con fines personales», estableciendo que la controversia correspondía al ámbito privado y no al funcionamiento institucional de Carabineros. Además, se detalló que durante el periodo de contacto, la entonces abogada gestionó contactos con autoridades y medios de comunicación en beneficio del subteniente, además de ofrecerle colaboración jurídica. Esta determinación fue reforzada por la Fiscalía Local de La Serena, que desestimó la denuncia penal interpuesta por Duarte, al no encontrar elementos que justificaran el inicio de una investigación formal contra el carabinero.
La tensión no se limitó al pasado administrativo. La noche del jueves 22 de octubre de 2026, la Seremi se involucró en un nuevo episodio en la Sexta Comisaría de Las Compañías, en La Serena. En esta ocasión, las versiones sobre el comportamiento de la autoridad y del personal policial fueron contrapuestas, lo que añade una capa de complejidad a la relación entre la cartera de seguridad y la institución policial en la región. Este incidente reciente ocurre en un contexto donde la confianza institucional es clave para la implementación de estrategias de seguridad pública efectivas.
Impacto en la gestión de seguridad regional
Estos antecedentes plantean desafíos significativos para la gestión de la Seremi Duarte en la Región de Coquimbo. La percepción de una relación conflictiva con Carabineros puede afectar la colaboración operativa y la implementación de políticas de seguridad. La comunidad y los actores políticos de la región observarán con atención cómo la autoridad resuelve esta situación y fortalece el vínculo con la institución policial, fundamental para la seguridad de los habitantes de Coquimbo, La Serena, Ovalle y otras comunas de la región.
Mientras tanto, la agenda de seguridad en la Región de Coquimbo continúa avanzando con iniciativas locales, como la solidaridad de 25 mujeres de La Serena hacia familias rurales y la publicación de libros sobre la historia regional, que buscan cohesionar a la comunidad. No obstante, la situación de la Seremi de Seguridad Pública se mantiene como uno de los temas más relevantes de la semana, esperando que se clarifiquen los hechos y se restablezca una relación institucional sólida y profesional.









