Puedes cambiar la voz (gratis). Primero lee el título y luego la noticia.
El presidente de la República, José Antonio Kast, junto al ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, y el general subdirector de Carabineros, Enrique Monrás, encabezó este jueves la presentación de los nuevos subfusiles CZ Scorpion EVO 3 A1 en la Prefectura de Operaciones Especiales (GOPE), ubicada en la comuna de Cerrillos. La actividad, que incluyó una demostración operativa del grupo de élite, marcó el inicio del proceso de renovación del armamento institucional, con la adquisición de 300 unidades que reemplazarán a las históricas subametralladoras UZI, en el marco de la estrategia gubernamental para combatir al crimen organizado.
La ceremonia se realizó en la Jefatura Nacional de Operaciones Especiales (DEINPOL) y contó con la presencia de altos mandos policiales y autoridades de gobierno. La renovación del armamento responde a la necesidad de superar las limitaciones técnicas de la plataforma UZI, cuyo prolongado uso generó un desgaste del material y un incremento en los costos de mantenimiento. Según los antecedentes del proceso de adquisición, la nueva arma —calibre 9 mm— ofrece ventajas en términos de peso, ergonomía y modernidad, lo que permitirá estandarizar el equipamiento y mejorar las condiciones de seguridad de los funcionarios policiales.
Características de la inversión y proyección de la compra de subfusiles
La compra de las 300 unidades significó una inversión de aproximadamente US$586.500, según los datos aportados por el proceso. Cada subfusil CZ Scorpion EVO 3 A1 tiene una vida útil proyectada de 12 años, con soporte posventa por el mismo período y una garantía técnica para las fallas cubiertas por el proveedor. Además, la planificación institucional contempla un aumento del contrato en 90 unidades adicionales, cuya llegada está estimada para diciembre de 2026, lo que permitiría alcanzar un total de 390 unidades durante ese año. A largo plazo, se proyecta una demanda de más de 6.000 subametralladoras para equipar a las distintas unidades de Carabineros.
En su intervención, el presidente Kast se refirió al combate contra el crimen organizado y afirmó que “vamos a combatirlo con todas las fuerzas del Estado”. Asimismo, señaló que “Chile no se rinde ni se arrodilla (…) las armas no son para atacar a nadie, son para defender a la familia chilena y para que los carabineros vuelvan sanos y salvos a sus hogares”. El mandatario también destacó el despacho de la Ley de Reglas de Uso de la Fuerza (RUF), actualmente en revisión por el Tribunal Constitucional, y la ley de incentivos y fortalecimiento de Carabineros, que contempla una gratificación especial de riesgo de hasta el 100% del ingreso, un incentivo de hasta un 10% por cumplimiento de metas y un aumento del estipendio mensual de 70 mil pesos a 248 mil pesos, además de más de 700 mil pesos en el último semestre de estudios.
Impacto en la seguridad y desafíos futuros para Carabineros
El ministro Arrau, por su parte, calificó la jornada como un paso relevante en materia de seguridad y afirmó que “es más tranquilidad y seguridad para la población”. En tanto, el general subdirector Monrás agradeció el respaldo del Presidente, del ministro y del Congreso, y sostuvo que el nuevo equipamiento “constituye un avance trascendental para reforzar la misión que desarrollamos en materia de combate al crimen organizado”. El uniformado también entregó cifras sobre la labor del GOPE: informó que la Prefectura de Operaciones Especiales ha realizado más de 5.700 operaciones en lo que va del año, en apoyo a allanamientos, procedimientos antidrogas, intervenciones y desactivaciones de artefactos.
La presentación de los nuevos subfusiles se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la seguridad pública y el accionar de bandas criminales en el país. Con esta adquisición, el gobierno busca no solo modernizar el equipamiento policial, sino también enviar una señal de respaldo a las fuerzas de orden y seguridad. Se espera que las primeras 300 unidades entren en operación en el corto plazo, mientras se evalúa la ampliación del contrato para 2026. La actividad concluyó con una demostración táctica del GOPE, que exhibió las capacidades del nuevo armamento en un simulacro de operativo.
















