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Polémica por viajes oficiales: Revelan antecedentes y fotos borradas en gabinete

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La controversia en torno al uso de aeronaves de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) ha escalado en las últimas horas tras revelarse nuevos antecedentes sobre los costos de traslado y la posterior eliminación de registros fotográficos en redes sociales por parte de colaboradores del Ejecutivo, en medio del debate sobre la austeridad fiscal y las directrices de comunicación gubernamental. El hecho principal detonó luego de que el ministro del Interior, Claudio Alvarado, calificara como un profundo error la publicación de una fotografía institucional por parte del subsecretario Máximo Pavez a bordo de un jet ejecutivo rumbo a la República Dominicana, lo que abrió un flanco de críticas sobre la oportunidad y el manejo de la imagen pública de las autoridades en momentos de restricciones presupuestarias en el aparato estatal.

El trasfondo de esta polémica se inserta en un escenario de profundo escrutinio ciudadano hacia los gastos del Estado y las directrices internas que evalúan el desempeño de ministros y subsecretarios en plataformas digitales a través de mediciones como el índice de Participación de Autoridades (IPA). La discusión pública no solo ha puesto el foco en la prudencia que deben mantener las altas autoridades en sus desplazamientos oficiales, sino también en el impacto financiero que conllevan los traslados internacionales en naves de la institución castrense, generando un debate transversal sobre la coherencia entre el discurso de contención del gasto y los actos administrativos de representación exterior.

Cuestionamientos a registros visuales y medidas de resguardo digital

Las repercusiones de la crítica emitida por el jefe de gabinete no tardaron en reflejarse en los círculos cercanos al propio ministro Claudio Alvarado. Según información recabada, la severidad con la que el secretario de Estado desaprobó las imágenes motivó que desde su entorno más próximo, específicamente su jefa de comunicaciones, Karelyn Lüttecke, se optara por eliminar de sus perfiles digitales diversas fotografías capturadas al interior de aeronaves institucionales. Entre los registros borrados figuraba una imagen compartida a principios de octubre, la cual coincidía cronológicamente con un desplazamiento oficial hacia el norte del país, además de otras publicaciones que posteriormente llevaron a restringir el acceso a su cuenta personal.

La determinación de las autoridades y sus equipos de comunicaciones de poner candado a sus perfiles y depurar contenidos visuales llamó la atención en diversos sectores políticos, evidenciando una tendencia preventiva al interior del gabinete para evitar que la llamada bola de nieve mediática afectara a otras carteras ministeriales. Estas acciones ocurren en paralelo al monitoreo constante que el Ejecutivo realiza sobre la exposición digital de sus representantes, equilibrando la necesidad de difusión institucional con la sensibilidad ciudadana frente al uso de recursos fiscales.

Detalles técnicos y costos operacionales de los traslados en aeronaves FACH

En cuanto al viaje que desató el conflicto —el traslado del ministro Pavez hacia una cumbre en la República Dominicana a bordo de un jet Gulfstream IV (G-IV) operado por el Grupo de Aviación Nº 10 de la FACH—, nuevos antecedentes técnicos han permitido dimensionar con mayor precisión el impacto financiero de la operación. Fuentes especializadas e información proveniente de oficiales activos de la institución castrense señalan que el valor de una hora de vuelo para este tipo de aeronaves de largo alcance oscila de manera significativa, estimándose montos que van desde los 7.000 hasta los 10.500 dólares por hora de operación.

Considerando que el trayecto directo hacia la isla caribeña comprende una distancia aproximada de 5.800 kilómetros y un tiempo de vuelo estimado entre siete y ocho horas, las proyecciones financieras del traslado indican que el costo total para el Estado podría superar ampliamente las estimaciones iniciales, situándose en un rango considerablemente elevado. Este desglose técnico ha intensificado el debate político en torno a los criterios de eficiencia y necesidad en el uso de los medios de transporte aéreo de las Fuerzas Armadas para misiones oficiales en el extranjero.