Advertisement

Polémica por buses RED en Paseo Bandera tras atropello de peatón

0:00 / --:-- Locución HD

La reciente colisión de un bus del sistema RED que resultó en el atropello de una adulta mayor en la calle Bandera, ha generado un intenso debate político sobre la seguridad vial en el centro de la capital. El incidente, ocurrido el pasado 29 de octubre cerca de la intersección con Huérfanos, puso nuevamente en el centro de la discusión pública la viabilidad de la semipeatonalización de esta importante arteria, una medida que ha sido duramente cuestionada por el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, quien ha manifestado su rechazo tajante al retorno de los buses a este sector.

Este conflicto urbano no es nuevo, ya que el Paseo Bandera fue durante años un espacio exclusivo para el tránsito de personas, transformándose en un ícono de la recuperación de espacios públicos en el corazón de Santiago. Sin embargo, con el cambio de administración municipal, se optó por una estrategia de semipeatonalización que permite la circulación de transporte público, argumentando la necesidad de reactivar el comercio local y mejorar la conectividad. Este modelo, sin embargo, ha sido objeto de críticas por parte de expertos en urbanismo y autoridades regionales que abogan por una ciudad centrada en el peatón y no en el flujo vehicular motorizado.

Debate sobre la seguridad en el eje Bandera

Tras el accidente, el gobernador Orrego utilizó sus plataformas digitales para emplazar al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, exigiendo medidas concretas ante lo que considera un riesgo inminente. «La tendencia mundial es devolverle al peatón lugares seguros para transitar en el centro de la ciudad. Por eso, nunca estuvimos de acuerdo con el retorno de los buses a Bandera», declaró la autoridad regional, quien además propuso que se implemente de manera urgente una campaña de educación vial, señalización reforzada y una fiscalización más rigurosa en el sector.

Por su parte, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, respondió con firmeza a las críticas, desestimando que la vía sea inherentemente peligrosa. Según el edil, los índices de accidentabilidad en Bandera no superan los registrados en otras calles de la comuna. Desbordes enfatizó que la semipeatonalización es un modelo de convivencia que busca equilibrar el flujo de pasajeros con la reactivación económica del sector, señalando que el diseño anterior no cumplía con las expectativas de los comerciantes locales, quienes se habrían visto afectados negativamente por la restricción total de vehículos.

Proyecciones y medidas de seguridad vial

El futuro del eje Bandera permanece en una zona de incertidumbre política. Mientras el Gobierno Regional de Santiago insiste en que el diseño original de un paseo peatonal, iluminado y conectado con el proyecto Nueva Alameda, es la solución definitiva para recuperar el centro, la actual administración municipal sostiene que la convivencia vial es el camino a seguir. La discusión ahora se traslada a la necesidad de evaluar si las medidas de mitigación actuales son suficientes para proteger a los miles de ciudadanos que transitan diariamente por esta zona.

Se espera que en las próximas semanas se realicen mesas de trabajo entre el Ministerio de Transportes, la Municipalidad de Santiago y el Gobierno Regional para definir si se aplicarán nuevas restricciones o mejoras en la infraestructura del sector. La seguridad de los peatones, en un entorno donde el transporte público y el tránsito de personas deben coexistir, se ha convertido en la prioridad de la agenda urbana, marcando un precedente sobre cómo se gestionarán los espacios públicos en el centro de la capital durante los próximos años.