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La participación de Nueva Atacama en el Foro Regional de Desarrollo (FOREDE) 2026, organizado por la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), puso en el centro del debate el rol estratégico del agua desalada para el futuro de la región. En el seminario “Infraestructura y Diversificación Productiva para Atacama 2036”, el gerente regional de la compañía sanitaria, Marcelo Basaure, expuso que la planta desaladora de agua de mar de Caldera tiene capacidad disponible para garantizar el consumo humano por los próximos 40 años y para sostener parte del crecimiento regional en sectores como el habitacional, agrícola, industrial y minero. La actividad se realizó durante la tercera jornada del encuentro empresarial, que reunió a representantes de empresas, autoridades, actores del sector público, profesionales y estudiantes de universidades y establecimientos educacionales de Atacama.
El foro, que se desarrolló en el pabellón Pedro León Gallo, abordó las principales fortalezas y desafíos de la región en materia de agua, logística e infraestructura. La jornada comenzó con la exposición del coordinador del programa de desarrollo logístico del Ministerio de Transportes, Antonio Dourthe, y luego dio paso a un panel integrado por el presidente de Corproa, Juan José Ronsecco, junto a altos ejecutivos de diversas empresas que operan en Atacama. En ese contexto, Nueva Atacama, parte del grupo Aguas Nuevas, instaló un stand donde expuso su experiencia y capacidad técnica para operar proyectos de desalación de agua de mar, los avances en gestión sanitaria y su vínculo con la comunidad. Además, entregó hidratación a miles de asistentes y dispuso de puntos de agua potable desalada de autoservicio.
Plan de inversiones y modelo de gestión: los ejes de Nueva Atacama para el crecimiento regional
Durante su intervención, Marcelo Basaure destacó el potencial de la región y el compromiso de la empresa con su desarrollo. “Atacama tiene un potencial tremendo, y estamos convencidos de que prontamente se va a materializar. Como Nueva Atacama, de la mano de Aguas Nuevas, hemos sido responsables desde nuestra llegada, y por eso estamos desarrollando un robusto plan de inversiones, que a la fecha alcanza los 70 millones de dólares, lo que, sumado a un nuevo modelo de gestión, han permitido mejorar la infraestructura sanitaria”, señaló el ejecutivo. Estas declaraciones subrayan la apuesta de la compañía por modernizar y ampliar la infraestructura sanitaria en la región, un aspecto clave para acompañar el crecimiento demográfico y productivo de Atacama.
El panel también abordó la paradoja hídrica de la región. El presidente de Corproa, Juan José Ronsecco, afirmó que “siendo la región más desértica de Chile, somos los que más agua tenemos disponible en Chile”. En esa línea, Basaure complementó señalando que “a través de la planta desaladora de agua de mar de Caldera tenemos capacidad disponible para garantizar el consumo humano por los próximos 40 años, y disponibilidad para sostener parte del crecimiento de la región de forma sostenible para abastecer futuros proyectos en materia habitacional, agrícola, industrial y minero”. La desaladora de Caldera se posiciona así como una infraestructura estratégica para la seguridad hídrica de Atacama, especialmente en un contexto de sequía estructural y de demandas crecientes por parte de los distintos sectores productivos.
Impacto en la comunidad y proyecciones para Atacama 2036
La presencia de Nueva Atacama en FOREDE 2026 no solo permitió difundir sus avances, sino también reafirmar su rol como actor relevante en el desarrollo sostenible de la región. La empresa destacó su vínculo con la comunidad y su capacidad para operar proyectos de desalación, aspectos que resultan fundamentales para generar confianza y legitimidad social en torno a este tipo de infraestructuras. La entrega de agua potable desalada a los asistentes y la disposición de puntos de autoservicio fueron una muestra concreta de cómo la tecnología puede traducirse en beneficios directos para la población.
De cara a los próximos años, el desafío será materializar las inversiones comprometidas y asegurar que la capacidad de la desaladora se traduzca en soluciones efectivas para el consumo humano y las actividades productivas. El seminario “Infraestructura y Diversificación Productiva para Atacama 2036” dejó instalada la necesidad de una planificación territorial que integre el agua, la logística y la infraestructura como pilares del crecimiento. En ese escenario, la desalación se perfila como una herramienta clave para que Atacama pueda aprovechar su potencial económico sin comprometer la sostenibilidad de sus recursos hídricos. La participación de Nueva Atacama en este tipo de instancias refuerza su posición como un actor que busca aportar al desarrollo regional desde su expertise técnico y su capacidad de inversión.
















