Producir paltas en el desierto de Atacama se ha convertido en el desafío central de un innovador proyecto agrícola que se ejecuta actualmente en Agrícola Pabellón, comuna de Tierra Amarilla. La iniciativa busca evaluar la factibilidad técnica de incorporar este exigente cultivo frutícola a la matriz productiva regional, aprovechando herramientas tecnológicas de última generación para mitigar las extremas condiciones climáticas del desierto más árido del mundo.
Este esfuerzo colaborativo forma parte del programa IFI Fruticultura Atacama, una importante estrategia impulsada por Corfo Atacama, financiada con recursos sectoriales del Gobierno Regional de Atacama y operada técnicamente por GEDES Chile. El trabajo institucional responde a la necesidad de diversificar la agricultura regional, explorando alternativas que permitan ampliar la frontera agrícola local más allá de los cultivos tradicionales del valle.
Tecnología y monitoreo especializado en terreno
Para enfrentar la aridez de la zona, el piloto implementa un riguroso sistema de manejo que incluye la instalación de mallas de cobertura con tecnología especializada, diseñadas para regular la radiación y proteger el desarrollo vegetativo. Asimismo, los equipos técnicos operan instrumental de alta precisión para medir de manera constante el comportamiento hídrico y ambiental de las plantas.
Durante una reciente visita inspectiva al predio, autoridades y expertos locales conocieron en detalle los avances del plan. La actividad contó con la presencia de la directora regional de Corfo Atacama, Alejandra Lettura; el gerente de la Junta de Vigilancia del Río Copiapó, Juan Carlos González; y la gerenta del programa IFI Fruticultura Atacama, Claudia Aguirre, quienes destacaron el rigor metodológico del equipo técnico en terreno.
Proyecciones y cautela ante la etapa piloto
Si bien el proyecto genera altas expectativas en el sector silvoagropecuario regional, las instituciones involucradas han enfatizado que la iniciativa se encuentra en una fase estrictamente experimental. Por esta razón, los antecedentes recopilados hasta la fecha no permiten establecer todavía proyecciones de rendimientos, volúmenes de cosecha ni proyecciones comerciales definitivas.
No obstante, la recolección de datos científicos y agronómicos aportará información invaluable para determinar el potencial productivo real del cultivo en el norte chileno. Esta experiencia piloto marca un hito en la búsqueda de nuevas alternativas para la fruticultura de la Región de Atacama, abriendo un camino hacia la diversificación y la resiliencia agrícola frente al cambio climático.









